,

La Comunicación es algo familiar

aliciarabagoTodos en alguno momento hemos hablado de lo que es la comunicación, hemos mencionado la buena o mala comunicación e incluso hemos tenido discusiones y comentarios acerca de cómo propiciar la comunicación. Pero ¿y cómo hacer para que esto se logre?

Por principio de cuentas debemos estar conscientes de que a comunicarse se aprende y la primer escuela para ello es la familia; de ahí aprendemos tonos de voz, expresiones, gesticulaciones y diferentes tipos de señales o actitudes. Existen familias mucho más afectivas, familias mucho menos expresivas corporalmente, familias en donde el tono que se utiliza para hablar es muy alto y en otras muy bajo pero para todos comunicación significa lo mismo, es la forma en la que expresamos nuestros pensamientos y sentimientos.

Hay que recordar que los niños aprenden más del ejemplo que de las palabras, y la forma en la que nos comuniquemos ellos lo aprenderán en la vida diaria, no le podemos pedir que no grite si siempre que le pedimos algo lo pedimos gritando.

Para lograr una mejor comunicación tratemos de:

+ Ver a los ojos cuando hablemos con alguien. Por ejemplo, cuando le digas a tu hijo(a) que lo quieres, míralo directamente a los ojos ya que esto hará que tus palabras se refuercen con la actitud.

+ Verificar que el mensaje haya quedado claro preguntando, no interpretando. Por ejemplo, cuando le llames la atención a tu hijo por alguna situación, pregúntale si entendió cuál fue el problema para que, de esta manera, no se vuelva a repetir.

+ Siempre tener una actitud positiva y no criticar. Ejemplo: cuando discutimos con alguien y se empieza con una frase negativa en inmediato el canal de comunicación se cierra; es mejor tratar de encontrar lo positivo para que la comunicación se genere de manera más abierta.

+ No etiquetar a la persona. Siempre que se presente una situación como, por ejemplo, que tu hijo llore, pregunta primero la razón del llanto y no comiences diciendo “eres un llorón”. Lo malo es la acción no la persona.

Si tratamos de implementar poco a poco cada uno de estas acciones nuestra comunicación mejorará día con día.

Nuestra actitud de hoy marcará la comunicación que los pequeños tendrán mañana, si quieres comunicarte con tu pequeño juega con él estarás entrando a su mundo y además de divertirte lograrás establecer un nuevo canal de comunicación entre ustedes.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

¿Eres mamá o papá cuervo?

aliciarabagoSin duda todos los padres ven a sus hijos con ojos de amor y aquí quizá podemos incluir algunos abuelitos que disfrutan mucho de sus nietos y para ellos son los niños más perfectos que existen.

Esto, en la actualidad, se ve muy reflejado en las conductas de los hijos. Por supuesto que no estoy pidiendo que no adores, idolatres y veas a tú hijo como lo mejor pero que esto no nuble tú pensamiento y tú objetividad porque, sin temor a equivocarme, todos los seres humanos tenemos imperfecciones que podemos mejorar. Si como padres no llevamos a nuestros hijos a la autorreflexión sobre que hay cosas que se pueden mejorar, saldrá al mundo y se dará cuenta que no era tan perfecto como sus “papis” le dijeron y, créeme, el golpe con la realidad no será lo más agradable.

Es necesario que como padres valoremos todas las aptitudes, habilidades y actitudes de nuestros hijos, independientemente de si están guapos, listos, hermosos, cariñosos y todos los demás adjetivos que podamos asignarles. Pero si además ayudamos a que conozcan sus defectos o debilidades para trabajar con ellas, estaremos ayudando mucho más que si les hacemos creer que “por su linda cara” todo se lo merecen.

El mundo no es sencillo y es indispensable que los niños de hoy, incluso algunos adolescentes y quizá por ahí uno que otro adulto, seamos capaces de tolerar frustraciones, resolver conflictos no esperados, esforzarnos por algo que deseamos, tomar decisiones que no nos gustan, cumplir con situaciones o compromisos que quizá no sean los más agradables. Sin embargo, así es la vida, hay que hacerlos y aprender de ellos lo más que se pueda.

En está cultura actual de evitar todo el dolor, sufrimiento o esfuerzo, según nosotros innecesario, lo único que estamos haciendo es formar niños que cuando tengan que ser adultos no sepan afrontar ninguna complicación o no sepan resolver ningún conflicto porque nunca tuvieron la necesidad de enfrentarse a nada que los hiciera tratar de resolverlo.

Recuerda que los seres humanos guardamos en nuestro cerebro diferentes maneras de reaccionar frente a un conflicto y si nuestro hijos aprenden que esa manera de reaccionar es haciendo que mis padres me lo resuelvan, nuestra labor como padres no estará completa. Yo se que esos seres a los que más adoras y son tú mundo no los quieres ver sufrir por nada y mientras puedas hacerlo lo tratarás de hacer, pero la paternidad requiere que seamos conscientes de que tenemos que prepararlos para vivir sin nosotros, para enfrentar un mundo que nos pone a prueba, para tomar decisiones que a veces no son las correctas y tenemos que volver a intentar una y otra vez si es necesario para conseguir nuestras metas y nuestros sueños.

Convencida estoy que todos los padres buscan la felicidad para sus hijos y parte de esa felicidad es hacer de esa personita una independiente, autónoma y capaz. Verlos a veces caerse nos rompe el corazón pero te aseguro que verlos cumplir sus metas y sentirse orgullosos por haberlas logrado hace que no quepas de la felicidad y que te llenes de una emoción indescriptible.

Seamos unos papás cuervos que se pavonearan de sus cuervitos cuando aprendan a volar sin nosotros.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

Recomendaciones para hablar con los niño/as después de un desastre

aliciarabagoRecordar que los niños son muy sensibles y que ellos perciben que humor se vive a su alrededor estas son unas recomendaciones a seguir:

No minimizar falsamente lo sucedido. Mejor explicarles según su edad que paso y en que se puede ayudar.

Si el niño tiene la necesidad de hablar de los hechos, por favor, dale el tiempo y la atención necesaria para que pueda expresar sus ideas y sus sentimientos. También es importante decirles que es normal que se sienta preocupado, angustiado o triste. Repetirles que son queridos.

Evitar en la medida de lo posible que vea imágenes o noticias impactantes.

Es necesario que estemos muy pendientes de las reacciones en los siguientes días; puede estar muy irritable, llorón o preocuparse más de lo normal. Es importante que no se minimicen estos focos rojos y mejor que expresen lo que sienten.

Entender que, según las edades, pueden presentar diferentes reacciones. Por ejemplo, si son muy pequeños quizá no quieran dormir solos o separarse de ti. Quizá un poco más grandes no quieran ir a la escuela o, como adolescentes, pregunten mucho y estén muy susceptibles.

Es necesario hablar de la medidas de seguridad y la importancia de seguirlas para tratar de protegerse.

Y recordar que los niños son muy empáticos y a lo mejor tienen la necesidad de sentir que ayudan. Es un buen momento para que, según sus posibilidades, te ayuden quizá juntando ropa, haciendo comida, tranquilizando a un amigo, pero es buen momento de enseñarles y solidaridad.

Debemos recordar que casa persona percibe de manera diferente y las reacciones pueden ser variadas, tratar de comprender y mantener la calma para tomar las mejores decisiones.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

El reto es nuestro

aliciarabagoÚltimamente hemos estado escuchando de todos los retos que aparecen en las redes.

El más reciente es el reto del agua hirviendo, que consiste en hacer beber a alguien agua hirviendo o aventarle agua hirviendo en alguna parte del cuerpo. Sí, así como lo lees, sin razón alguna y este reto ya ha cobrado algunas vidas como también ha mandado al hospital a más de un par de víctimas y entonces vuelven a salir a flote anteriores retos que fueron apareciendo en las redes tales como el de la cucharada de canela, el de la ballena azul, el del desmayo, etc., retos que de solo pensarlo nos estremecen y nos parecen absurdos.

No sabemos por qué los jóvenes deciden hacerlos, ¿qué los lleva a hacerlos? ¿qué les hace olvidar que hay peligros? Porque sin duda un niño mayor de 6-7 años sabe perfectamente que el agua hirviendo quema, entonces ¿por qué lo hace? Justo es ahí donde nos quedamos: ¿por qué lo hace? ¿en qué pensaba?

Sin duda, esa respuesta a ciencia cierta solo la sabrá aquel niño o adolescente que lo realiza pero si es necesario que como padres nos percatemos que hoy los niños necesitan algo, necesitan tener mucho más sólida la imagen que tienen de sí mismos, necesitan saber que ponerse en peligro por pertenecer o por aparecer cinco minutos en las redes y obtener muchos likes o comentarios no es lo más importante y necesitan entender que poner en riesgo su vida por parecer “cool” tampoco les dará felicidad.

Es necesario que nos comprometamos como padres para que ellos puedan tener claro que lo más importante es que ellos cuiden de sí mismos en todo momento tanto física como emocionalmente. Hoy es necesario que hablemos mucho, que tratemos de ir un paso adelante, hay que repetirles continuamente de los peligros que estamos viendo, acercarnos, observar y hablar porque prevenir hoy es algo importantísimo.

El reto es nuestro, de nosotros, los padres, el reto es comprometernos aún más con nuestros hijos, tratar de entender su mundo y prepáralos para todo esto nuevo que tampoco nosotros logramos entender, leer, hacer redes de ayuda con la escuela y con los padres de familia de nuestro alrededor, el reto es conocer todo lo que los niños y adolescentes hacen hoy, que ven, que escuchan y el porque lo hacen, para poder hablar y prevenir a tiempo.
Entiendo el mundo corre muy rápido, más rápido de lo que nosotros podemos

imaginar pero evolucionar sin perder nuestras creencias y principios a pesar de todo ese es un gran reto. No lo olvides, ¡el reto es NUESTRO!


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

El lenguaje de un adolescente

aliciarabago No pidas a tú adolescente que no te grite si durante años le has permitido que te levante la voz, o de un día al otro le digas que hay “palabrotas” que no puede decir, cuando todo el tiempo tú las dices o se las has escuchado decir y no has dicho nada. Esto es un trabajo de siempre, no te puede parecer gracioso un día y al siguiente molestarte, le tienes que dejar muy claro que esas palabras tú también las conoces pero que no vas por el mundo diciéndolas y menos para ofender a alguien.

No es algo nuevo, las groserías siempre han formado parte del mundo adolescente (no por eso está bien aclaro, pero sucede) es como si esto los hiciera sentirse más independientes o mayores, lo que sí ha cambiado en gran parte es que antes se cuidaban más si había profesores, padres o adultos presentes o cerca para no ser escuchados pero hoy no se detienen; las dicen delante de quien sea y ni siquiera se preocupan, y tristemente las niñas han entrado a este mundo en donde por querer pertenecer las utilizan más comúnmente, lo que a los jóvenes les hace creer que las pueden tratar más bruscamente (no voy a entrar analizar ¿si esto está bien o mal?, ¿si debería de ser igual para ambos? ¿si comparto o no lo que sucede?). Lo que si queda claro que los jóvenes perciben que pueden tratarla sin respeto y e incluso con faltas de respeto, y esto hay que aclarárselos a ambos. Sin duda, hay mucho por hacer cuando educamos a los niños para que independientemente de cualquier cosa respeten a las niñas y de igual manera con las niñas.

Para poder entablar una conversación o tratar de empezar a tener comunicación con tú hijo/a te vamos a plantear una serie de rasgos que yo creo que te sonarán conocidos pero, a la hora de la verdad, cuando estás hablando con tú adolescente se nos olvidan y nos gana la desesperación y creo que en lugar de avanzar, retrocedemos.

Debemos de recordar que los “pubertos”(termino muy utilizado actualmente) / adolescentes están en esa búsqueda constante de su “yo”, de qué quieren y cómo lo quieren y, por supuesto, que pueden y suelen ser MUUUUUUUUYYYYYYY críticos y crueles así como obstinados. Ellos creen que no los entiendes, que vives en otra generación y que tu mundo es muy diferente al de ellos y tampoco sirve mucho estarles recordando que “en tus tiempos…”porque es como si en ese momento se fueran a otra galaxia y ya no le dan la importancia a lo que estás diciendo. Tratarán de defender esas ideas que, según ellos, son propias y que tienen que defender porque ya no son unos niños.

También se te hará conocido que traten de “llevarte la contraria” en todo momento, como cuestionando cada cosa que dices. Todo esto es en el mismo camino de afianzar su independencia y de demostrar autonomía, por eso también empiezan a trasgredir reglas, como “ser rebeldes”; es como una forma de demostrar que han crecido y que ya pueden tomar algunas decisiones. Sin duda, la forma de tratarlos no será la misma a los 10, que a los 14 o a los 18, lo que si les debe de quedar muy claro siempre es que tú sigues siendo su papá/mamá y sigues teniendo el control, según la edad podrás negociar pero al vivir en tu casa sigue habiendo reglas y todos los miembros de la casa tienen que seguirlas. Si tú cedes en esta primera regla será mucho más difícil poner las siguientes; la firmeza no está peleada con el amor. “Firme en el Fondo, suave en el Modo”, con esto quiero decir que no tienes porqué gritar, ni azotar puertas para hacerle entender que las reglas las sigues poniendo tú como autoridad pero esas reglas se pueden poner con claridad, congruencia, constancia y con mucha tranquilidad. Es muy fácil imagina que en este momento con la edad que tienes 30, 40, 50 regresaras a casa de tus papás. Sin duda, eres una persona más independiente de cuando te fuiste pero si tú eres el que regresa a esa casa TÚ eres el que tiene que acoplarse a las reglas ya existentes. Solo te pregunto ¿por qué nos cuesta tanto trabajo entender que en todos lados hay reglas que seguir? Y que si tú le enseñas a tus hijos a seguirlas y respetarlas conscientemente, será mucho más fácil convivir en sociedad.

Recuerda que aunque parezca que a tu hijo no le importa lo que le digas también es parte de esta edad la búsqueda de afirmación no solo la propia sino de las demás personas y tú eres una de ellas. Esta rebeldía y necedad es, muchas veces, querer demostrarte que es capaz de tomar decisiones y tendrás que confiar en esa educación que le has dado. Lo único que te pido es que no des nada por hecho, que hables; aquí si aplica “más vale que sobre a que le falte” pero no como sermones repetitivos sino como plática y compartirle las preocupaciones que tienes. De verdad, aunque creas que no te escucha algo se quedará.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

¿Qué son los huérfanos de la tecnología o huérfanos digitales?

aliciarabagoEstos términos de “huérfanos de la tecnología” son realmente nuevos; son términos que hace unas generaciones ni siquiera se pensábamos que podían existir. La mayoría son niños pertenecientes a la generación “Z”, niños que nacieron en una época totalmente digital. Los huérfanos de la tecnología son de dos tipos:

Primeros son aquellos niños que se la pasan conectados a las redes y, como los padres no entienden de los nuevos retos tecnológicos, los nuevos juegos o aplicaciones, han acabado por ceder y han dejado a los niños que pasen mucho tiempo con diferentes gadgets, argumentando que no los comprenden porque ellos no saben manejarlos. Por eso es que se les conoce como huérfanos de la tecnología, porque son hijos de los aparatos digitales.

Y los segundos son aquellos niños que han perdido la atención de sus padres porque ellos se la pasan conectados continuamente, entre el trabajo y el tiempo que invierten en sus redes personales. Los niños pueden estar a un lado de los padres pero pareciera como si no lo estuvieran; son padres que van de la mano de sus hijos pero al mismo tiempo van revisando su celular o que están compartiendo la mesa con sus hijos pero solo físicamente porque en mente están conectados a otra cosa. Era como cuando hace ya varios años se habló de la Televisión como “La niñera”

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presenta un panorama general sobre el acceso a Internet en los hogares y su uso por los individuos, tomando como fuente la encuesta temática en hogares que realiza de manera anual.

“El acceso a las tecnologías digitales es predominante entre la población joven del país: de los 12 a los 17 años, el 80% se declaró usuaria de Internet en el 2014. Entre los niños de 6 a 11 años, el acceso es igualmente significativo (42.2%) y es de esperar que crezca con rapidez.
De las tres principales actividades realizadas en Internet reportadas en el 2014, la más recurrente está vinculada a la búsqueda de información (67.4%), seguida del acceso a redes sociales (39.6%), como medio de comunicación (38.5%), y tanto actividades de apoyo a la educación como el entretenimiento con una proporción similar (36%)”.

Consulte este documento completo en la Sala de Prensa del INEGI en: http://www3.inegi.org.mx/sistemas/saladeprensa/

Es necesario que los padres busquen como involucrarse con las nuevas tecnologías para poder comprender, entender y entrar en la vida de sus hijos; para las generaciones que no nacieron y han ido aprendiendo es necesario prepararse, informarse y poder enseñar a nuestros hijos a cuidarse, porque una cosa es tener la facilidad para usarlas y otra que sepan los peligros que estas conllevan que creo que de toda esta situación es una de las variables más importantes.

Fuente: INEGI – Módulo sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares, 2014.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

¡Pero qué injusto!

¨Lo que está mal, está mal, aunque lo haga todo el mundo;
lo que está bien, está bien, aunque no lo haga nadie”
Anónimo

aliciarabagoSeguramente has escuchado de la boca de tú hijo está frase, y sobre todo si son pequeños, aunque la siguen repitiendo conforme van creciendo pero lo que va cambiando es la forma en que lo van diciendo, por ejemplo, cuando son niños menores de 4 años ellos la utilizan mucho porque para ellos la justicia radica en todo aquello que quieren y que les gusta, eso trae consigo que es bueno y que es justo.

Conforme van creciendo pueden ser mucho más conscientes, muchas veces lo justo es evitar el castigo, no causar daños a nadie ni a nada y un poco más adelante se van dando cuenta que los intereses de otros no coinciden siempre con los de ellos y que se tiene que aprender a negociar e incluso dar su brazo a torcer para darle gusto al otro aunque esto no les parezca justo, por ejemplo: ¿por qué no puedo dormirme tarde como ustedes? ¿Por qué tengo que ir a la escuela siempre? ¿Por qué tengo que comer lo que no me gusta? Y así como esas, infinidad de cuestionamientos que terminan o comienzan con un ¡Qué injusto!

Y más tarde estos cuestionamientos se convierten en reclamos más fuertes cuando ese niño crece y se convierte en adolescente, en ese adolescente que está buscando encontrarse, que justamente te observa de manera muy detallada y juzga cada uno de tus actos, que te cuestiona y te prueba para ver si todo eso que le has dicho durante años lo llevas a cabo. Recuerda que está buscando modelos que seguir y todo su alrededor es objeto de estudio, son soñadores que desearían que con esos bríos que tienen lograrán resolver el mundo y hay millones de cosas que no les parecen justas, la hora de llegada, el sentir que no lo entiendes, el creer que nadie lo escucha, el que el profesor les deje tanta tarea, el que tenga reglas como si fuera un niño etc, etc, etc…

¿Cómo enseñarle el sentido de justicia?

Lo más importante es el EJEMPLO, actuar con justicia, aunque en ocasiones esas situaciones no sean muy beneficiosas, reaccionar positivamente ante un hecho que pudo haber sido frustrante para aprender a manejarse cuando le toque estar ante una situación así.

Es triste tener que enseñarle desde muy pequeño a un niño que a veces la vida no es justa, pero que se debe de hacer lo correcto, para estar tranquilo siempre, que cuando el vea una injusticia trate de hacerlo saber, pero que eso no le garantizará que se haga justicia, son niños y están formando su criterio, es importante plantearle desde que punto nosotros vemos estos valores y lo necesarios que son para vivir en sociedad, que sin duda habrá gente que no sea justa pero que no por eso nos tiene que gustar y tenemos que hacerlo nosotros.

Al igual que muchos valores necesarios para vivir en sociedad se han ido desvaneciendo porque lo abstracto, lo que se enseña con actos, constancia y congruencia es algo que tarda mucho en ver sus frutos, pero debemos de insistir, de enseñar a nuestros niños que aunque un acto sea repetido muchas veces por muchas personas no implica que este bien, que nuestras conductas y acciones tienen que ir en relación de lo que queremos hacer con nuestra vida y con lo que buscamos.

Justo es que enseñemos a nuestros hijos que la vida podrá no ser justa en muchos momentos pero que su actuar si puede cambiar su vida y de las personas que los rodean.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

El valor de las palabras

aliciarabagoSiempre ha sido un problema que la humanidad ha tenido el de prejuzgar y hacer juicios de valor sobre algo o sobre alguien y la mayoría de veces lo hacemos sin verificar que la información o aquello que estamos diciendo es verdad. Sin embargo, hoy las cosas creo que han llegado más lejos porque, evidentemente, la información se esparce de manera exponencial, las redes, todos los medios de comunicación, el internet, etc., hacen que una noticia llegue a mucha gente y muy rápido así que creo que debemos de ser muy cuidadosos al hablar del respeto, de la privacidad, del pudor, de la difamación, del daño moral y todo lo que esto lleva implícito.

En algún momento apareció en mi vida un cuento que me parece maravilloso para tocar estos temas de respetom cuidado con lo que decimos y de lo fácil que es sembrar dudas sobre algo o alguien y afectarlo. El cuento se titula “Las manzanas del Sr. Peabody”, un cuento que habla sobre un profesor respetado en una comunidad y un niño dedujo, al ver que tomaba una manzana como todas las mañanas, que las robaba y lo contó. Al enterarse, el Sr. Peabody le aclaro lo que pasada pero le puso un claro ejemplo de cómo la reputación de alguien puede ser dañada y una disculpa no recupera el daño hecho. Con el ejemplo de una almohada de plumas, tiró las plumas por todas partes y éstas volaron con el viento y le dijo: “Ahora levántalas y vuélvelas a meter a la almohada”. El chico contestó: “Es imposible, seguro se me escapará alguna”… por más que quieras aclarar el daño seguro se te escapará una.

Hoy es necesario y creo más que nunca que, como familia, veamos cuáles son los principios en los cuales queremos que crezcan nuestros hijos, que tengamos muy claro las prioridades a las que queremos llegar porque de esta forma los enseñaremos no solo con el ejemplo, sino con pequeñas acciones todos los días.

Es importante que enseñemos a nuestros hijos hacerse responsables no solo de lo que hacen sino también de lo que dicen, que piensen antes de escribir sobre alguien, si serían capaces de decírselos de frente y no detrás de una computadora o un teléfono de manera anónima. Incluso existen páginas en donde de manera anónima pueden desprestigiar a un adolescente y anónimamente recibe insultos, amenazas, ofensas de la manera más cobarde. Hay que comprometernos para que nuestros hijos logren empatizar sobre cómo se siente esa persona que recibe toda clase de faltas de respeto si ni siquiera la oportunidad de poderse defender.

Y no solo enseñar a nuestros hijos a no hacerlo en redes, todos, no solo los niños debemos de aprender a respetar porque de ahí radican muchas cosas más. Ese dicho de “no hagas lo que no te gustaría que te hicieran” por lo menos nos hace pensar un poco más las cosas antes de hacerlas pero hoy los niños y adolescentes no encuentran ninguna consecuencia sobre sus actos y eso hace que se pierda todo el respeto porque no hay autoridad que los detenga ni los haga ver la gravedad del asunto.

Es increíble imaginar a nuestros hijos insultado u ofendiendo a alguien pero recuerda si lo hacen ellos no te lo van a venir a contar, no des por hecho muchas cosas, habla y habla mucho; nunca en este tipo de cosas habrá palabras que sobren.

Y con el tiempo sabrás que estás tratando de formar Personas Íntegras.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

¿Y la conciencia?

aliciarabagoTanta violencia, tan poco respeto por la vida, tan poco respeto por las opiniones, tanta indiferencia ante el sufrimiento o quizá tanta costumbre que creo que hemos o mal acostumbrado a nuestra conciencia o quizá ya ni siquiera les generamos a los niños esa parte de ti que te detiene o te lleva a darle una segunda pensada a las cosas, ese famoso “Pepe Grillo” que Pinocho tenía, ese que lo acompañaba y que en ocasiones le estorba pero que en la mayoría de ellas por lo menos le ayudaba en alguna toma de decisiones.

Creo que ahora nuestras decisiones son fruto de únicamente la “búsqueda de la propia felicidad personal” sin importarnos si a nuestro alrededor se sufre, se llora o lastimamos a alguien. Con esto no quiero decir que vivamos acongojándonos por tantas penas que hay a nuestro alrededor pero es necesario enseñar y formar a los niños en escuchar a su conciencia, en pensar no solo en ese beneficio personal que le genera realizar tal o cual cosa, es necesario que hoy todos seamos capaces de pensar en el otro, de olvidarnos un poco del egocentrismo para vivir en sociedad, de dejar de pensar en la inmediatez para vivir también la consecuencia, es necesario de caer para que aprender a levantar.

Hemos olvidado trabajar en la conciencia de los niños y esto los ha vuelto incapaces de reflexionar sobre si sus decisiones solo les afectan a ellos o a alguien más y todo es un círculo vicioso, los niños de hoy reciben lo que quieren en cuanto lo piden y si no lo hacen se sienten frustrados y no saben manejarlo, por lo que creen que es obligación de los padres darles lo que piden en cuanto lo pidan (y esto fue culpa de nosotros no de los niños).

Tener muy claro que la vida está llena de procesos y hay procesos que no debemos saltar para poder seguir, “no se puede correr antes de caminar”, seguro que alguna vez lo escuchamos de nuestros padres, y nos decían para todo hay tiempo, hay tiempo para divertirse, tiempo para estudiar, tiempo para descansar etc.

La conciencia es NECESARIA, y creo que nosotros los padres estamos confiando en la educación que nos dieron a nosotros, pero esa educación fue producto de mucho ejemplo, mucho trabajo y mucho compromiso de parte de nuestros padres para con nosotros y no se transmite por “osmosis”. Debemos transmitirla y enseñarla, quizá muchas de las formas en que lo hacemos puedan cambiar porque los tiempos han cambiado pero el fondo no, el hacer de nuestros hijos personas conscientes les servirá a ellos más que a nadie, el que sean capaces de pensar antes de actuar, el que sepan que a toda acción hay una reacción, enseñarlos a ser responsables desde pequeños los hará mucho más conscientes y forma parte de ir conociéndose.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



,

Dando a cada quien lo que necesita

aliciarabagoSeguramente hay días en los que verdaderamente te repites “qu difícil es esto de la “educada de los hijos” porque, evidentemente, como madre quieres lo mejor para ello y si a eso le agregamos que teniendo uno ya tiene sus propias complicaciones, cuando tienes dos o más todo se multiplica

Te preguntas continuamente ¿por qué son tan diferentes? ¿Por qué si trato de darles lo mismo, ser justa, hacer lo mismo con los dos, uno me cuesta más trabajo? ¿O es más rebelde? ¿O todo lo que digo parece que me lleva la contra?

Y sí, efectivamente, cada hijo es como un dedo de la mano (muy diferente cada uno) y debemos tratar de comprender que lo que te sirvió con uno quizá con el otro te resulte contraproducente. Recordemos que todos los seres humanos traemos con nosotros ciertos comportamientos, ciertas reacciones, ciertas actitudes desde que nacemos. Eso es el temperamento y a ese temperamento se le suman nuestras experiencias, nuestro entorno y el carácter se formará con lo aprendido, cómo percibimos las cosas, el aprendizaje de lo ya vivido.

Juntos forman lo que es conocido como personalidad y, sin duda, en este mundo no hay nadie igual a nadie. Lo que para una persona puede parecer agradable para otra puede ser lo más insoportable. Como padres de familia o educadores tenemos que hacer un esfuerzo por desarrollar nuestra capacidad de observación para que, a través de ella, podamos descubrir que a lo mejor con un hijo subir un poco el tono de voz funciona para que reaccione mientras en el otro justo eso le detona perder toda nuestra atención y la vía de comunicación se cierra. Como esos detalles existen miles de situaciones. Por ejemplo, a uno le da lo mismo que te metas en su cuarto y le arregles su closet, incluso ama que lo hagas porque él odia hacerlo. Por su parte, al otro eso le parece una invasión a su espacio y su privacidad. Así de diferentes pueden ser y tienes que aprender a respetar a cada uno. Es complicado en ocasiones pero te pregunto ¿a ti no te hubiera gustado que lo hubieran hecho contigo?

Conforme van creciendo nuestros hijos, van tomando decisiones por sí solos y aunque ,dependiendo la edad, tendrás no que ir desapareciendo porque espero que eso no suceda, solo tendrás que ir poniéndote a un lado seguir escuchando, aconsejando, guiando. Sin embargo, llegará en una edad en donde ellos pedirán consejo si lo quieren y mucho de esto dependerá la relación que hayas ido teniendo a lo largo de los años.

Lo más importante es que al conocer a cada uno de tus hijos “le des a cada quien lo que necesita”, creo que eso será Justicia y, créeme, no es fácil si en ocasiones no sabemos lo que queremos nosotros mismos. Ahora, descubrir lo que quiere otra persona tiene sus complejidades.

Observar y tratar de conocer a tu hijo conforme vaya creciendo te hará está labor mucho más sencilla. Por eso es que siempre aconsejo compartir momentos que tu hijo disfrute mucho, jugar con él, leer con él, conocer sus pasatiempos, su música, sus amigos. Pero no solo cuando es pequeño y te abre las puertas muy fácilmente y te participa sino también cuando va creciendo y te pide en momentos que lo “respetes y le des su espacio”. Ahí es donde el haberlo observado y conocido te ayudará a seguir.

No desesperes; son etapas.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com