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Alerta a emprendedores (primera parte)

salograbinsky

Igual que las autoridades han implementado un programa de alertas para localizar a personas extraviadas, me permito usar el mismo sistema para nuestros amigos emprendedores en potencia, así como a los dueños de negocios familiares de todo tipo.

Vamos a usar el conocido semáforo para estos anuncios:

ALERTA VERDE

Para aquellos hombres y mujeres que ansían crear una empresa y probar su proyecto hecho realidad, el gobierno federal sigue quitando trabas. Un poco de historia: Cuando empecé a escribir sobre emprendedores en Excélsior en 1986 y en subsecuentes libros y conferencias hablé de la inefable tramitología que nos ahogaba para poner un negocio. Estuve en un programa de televisión con el peruano Hernando de Soto entre otros y la similitud era obvia: Poner un taller en Lima tomaba casi 200 días con los consecuentes gastos, esto era sin pasar dádivas, propinas ilegales etc, para “agilizar” el proceso.

Ese mismo proyecto en Tampa, Florida, según de Soto tomaba menos de una semana y era muy sencillo y claro. En México estábamos muy cercanos a Perú (y Latinoamérica en general) en esa época.

Reconozco dos realidades:

1.- Las cosas han cambiado sensiblemente y los trámites son mucho menores, se agilizan a través de ventanillas únicas y la Red y aunque la posibilidad de corrupción es menor, no ha desaparecido y

2.- Aún hay mucho por simplificar.

Por otro lado el reciente anuncio del gobierno de reducir al mínimo los trámites de registro de nuevos negocios es una buena noticia en teoría, aunque no conozco los detalles aún y la mejor prueba de que está funcionando correctamente será ver la experiencia de, eso espero, miles de emprendedores(as) al iniciar negocios. Con esperanza y cierta dosis de escepticismo vemos este esfuerzo.

ALERTA AMARILLA

Tenemos varias nubes que ensombrecen el panorama en nuestro país:

Sigue rampante la delincuencia, organizada o no, en muchas partes. Desde robos, asaltos y delitos mayores hasta la extorsión inicua a personas y pequeñas empresas a base de “protección” y otros chantajes. Nadie se libra de una llamada telefónica amenazante, e incluso las grandes empresas sufren robo de trailers completos de mercancía, pero las micro empresas y Pymes son más vulnerables.

Este fenómeno no es reciente pero se ha establecido en México y parece casi imposible erradicarlo por lo que todos sabemos. Trabajemos y vivamos lo mejor posible, pero cuidemos a nuestras familias.

Otra alerta preventiva es que el país está en una etapa gris en su economía: No hay recesión ni inflación generalizadas pero hay poca demanda por parte de las empresas del gobierno, como PEMEX y CFE que están en quiebra técnica en la actualidad, hay recortes de gastos que afectan a muchos negocios y la fluctuación del dólar y otras divisas, aunque aminorada, causa desconcierto en las transacciones.

Hay que valorar bien el panorama y ser bastante cauteloso en inversiones, prestamos, etc. Hagan varios pronósticos y escenarios y controlen estrictamente sus ventas,costos y gastos.

Continuará…

 

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com
Tel. oficina: 55 5294 8407
delverboemprender.com.mx



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Los valores éticos

salograbinsky

A través del tiempo me he encontrado con miles de descendientes de los fundadores de pequeñas y grandes empresas familiares. Afortunadamente, una mayoría de ellos tienen puesto el “chip” de tradiciones, valores y costumbres que les han inculcado sus ancestros. Cuando un emprendedor(a) desarrolla una idea y la hace realidad a base de mucho trabajo, con una filosofía de vida basada en la austeridad, tesón y, por qué no decirlo, una tendencia a sacarle el máximo provecho a sus familiares y empleados que tienen el dudoso placer de trabajar para él (aunque esto se reduce con el tiempo y las leyes laborales vigentes). Estos principios éticos son muy valiosos y, si se transmiten a la familia, sirven de base para el crecimiento de los descendientes así como en la continuidad del negocio.

Desgraciadamente hay enemigos internos que, solapados por el núcleo familiar, pueden causar destrozos en la armonía y tejidos de comunicación de sus miembros así como propiciar apatía, arrogancia y conformismo. Siento que el ser exitoso y lograr un emporio económico y un gran patrimonio es loable si se logra mediante un trabajo honesto y creatividad pero hay encubiertos grandes peligros si no se detectan y solucionan a tiempo. Me refiero a generar pequeños monstruos que basan su vida y actitudes en ser los” hijos de papi” , cuya prepotencia y falta de espíritu innovador (o del deseo de demostrar su carácter e individualidad) les augura una vida hueca y la decadencia del sueño del emprendedor.

Aún peor, esos jóvenes adultos a los que se les ha dado todo lo materialmente posible, incluida la posibilidad de viajar, educación de lujo y medios para no tener que preocuparse por su futuro, lo malinterpretan o lo dan por merecido dado su linaje y fortuna y son víctimas de gente que abusa de ellos, de perder su herencia y estar envueltos en escándalos, adicciones y enfermedades derivadas. Lo peor es que se les atrofia el cerebro que, como cualquier ser humano, es capaz de crear invenciones, arte y ciencia entre otras maravillas. Su falta de valores los hacen inmaduros, infelices y mediocres. Mucho dinero mata.

Hay un remedio: Éste empieza en casa con el ejemplo de los padres tanto dentro como en su entorno. Éste se replica y es muy valioso. La honestidad, austeridad (no ser miserables), el invertir tiempo y esfuerzo en labores sociales y sobre todo la libertad y comunicación abierta con cariño y reglas claras desarrollan seres maduros y preparados. Les recomiendo que hagan un código de valores éticos familiares y, después de analizarlo en conjunto, lo adopten en la familia nuclear y extendida, así como con miembros de la empresa. Así se reduce el reto de ese enemigo escondido en familias exitosas.

Les recuerdo que imparto el Diplomado de Empresas Familiares con la UNAM que incluye el Proyecto Integral revisado por su servidor. Informes al 55 52948407 o irma.direccion@hotmail.com. CUPO MUY LIMITADO

 

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com
Tel. oficina: 55 5294 8407



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Efemérides y celebraciones (fin de serie)

salograbinsky¿Vale la pena este esfuerzo de tres décadas?

No está en mis manos la respuesta sino en la de mis amigos lectores tanto de la columna semanal, como los libros, seminarios y mis asesorados. Espero no haberles fallado a la gran mayoría. Ustedes tienen la palabra.

“Cualquier tiempo pasado fue mejor” es una frase trillada pero, siendo objetivos, hay que ver los claroscuros de cada época. Yo soy cautelosamente optimista en cuanto al presente y futuro de nuestro país, sus emprendedores y los negocios familiares en general. Me explico:

En 1986 el país estaba aplastado por deudas, terremotos y huracanes devastadores, con un gobierno federal pasivo, atado de manos y sujeto a presiones tanto internas como de los organismos internacionales. La población en su inmensa mayoría había empobrecido, salvo especuladores y otros vivales. El desempleo era importante y la inflación galopante nos golpeaba a todos. Enfermedades como el Sida golpeaban a Africa, Estados Unidos y a nuestro país, la viruela y la polio habían sido erradicadas. Seguía la guerra fría pero se resquebrajaba el bloque soviético ante los pobres resultados de su agricultura e industria además de un gobierno geriátrico y altamente burocratizado.
Se veía venir el final pero nadie sabía cuando.

Regresando al siglo XXI los resultados son mixtos: cayó el bloque soviético pero surgieron dictadores imperialistas, sangrientas guerras y terrorismo religiosos fundamentalistas, líderes megalómanos con armas nucleares y la notoria falta de estadistas dondequiera. Esto hace que segmentos de la población desencantados se vuelquen a iluminados y profetas para que los guíen y resuelvan sus problemas. Toda proporción guardada hace que se generen movimientos xenófobos y proteccionistas que, les aseguro, acabarán mal si no se resuelven con procesos democráticos efectivos.

Los emprendedores están creciendo y parece haber esfuerzos coordinados para apoyarlos. Los cambios tecnológicos son asombrosos pero no parejos. La educación pública tiene muchas carencias …y la privada también. Hay menos trabas pero más competencia global para los emprendedores. Hay nuevas áreas de oportunidad pero sectores en decadencia. El mundo no será fácil para los emprendedores, pero pienso que es mejor que el de antaño.

La familia está cambiando, no sólo por las polémicas nuevas estructuras sino por el ingreso de mujeres profesionistas, madres y padres solteros (o sin hijos por convicción personal) así como la pérdida de las familias extendidas de antaño. Estamos muy conectados entre nosotros, ya somos población urbana, sobre-informada y esto es irreversible. Nuestras anclas deben seguir siendo los valores y unidad familiares, tolerancia y flexibilidad para apoyarnos y continuar el proyecto empresarial, crear nuevos emprendedores y negocios sostenibles cuidando que el patrimonio de nuestros mayores sirva para asegurar una vejez digna, hacer labor comunitaria y seguir cumpliendo nuestros objetivos básicos.

Por mi parte, si ustedes lo permiten, seguiré con mis actividades profesionales, hasta que el tiempo lo permita.

¡Muchas Gracias!

 

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com
Tel. oficina: 55 5294 8407



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Efemérides y celebraciones (cuarta parte)

salograbinskyLas empresas familiares

En 1986, las empresas de estructura familiar eran ignoradas por casi todos. Las confundían con las micro y pequeñas empresas, totalmente desvinculadas con la administración profesional, manejadas por el patriarca fundador de manera dictatorial… y destinadas a quebrar por múltiples razones.

Mucho de lo anterior era correcto y la recesión ayudaba a que se cumpliera este vaticinio. Sin embargo, casi todos ignoraban que, entonces y actualmente operaban grandes consorcios y grupos dominados por una o varias familias, dando empleo a decenas de miles de trabajadores y generando ingresos muy parecidos en total a los de las empresas paraestatales. El grupo de la familia Slim apenas descollaba, pero estaban las empresas del grupo Monterrey, Bimbo, CEMEX, Aurrerá, Gigante, Canadá y otros cientos que buscaban crecer y tener estructuras de dirección. Algunas fracasaron y otras se vendieron pero el concepto de empresa familiar crecía.

A su servidor le llegó como un relámpago al atender a un asesorado mío que planteó, desesperado, un problema conyugal que amenazaba todo su proyecto familiar, empresarial y su patrimonio. Le ayudé a solucionarlo (sin ser ni abogado ni psicólogo) con sentido común y ahí comprendí la enorme fuerza de la dinámica de una familia dueña y sus negocios. Una revelación increíble.

Desde 1988 me he dedicado en cuerpo y alma a los negocios familiares, lo cual llega a ser muy intenso y gratificante. No lo cambiaría por nada mi camino.

Actualmente la empresa familiar atraviesa por una nueva y muy profunda crisis que, aunada a los cambios tecnológicos, devaluaciones e inseguridad, existe el problema crítico de la sucesión en los negocios, herencias y legados y la correspondiente crisis generacional por la edad del fundador y su seguro retiro de la operación… y de la propiedad de éste. Este proceso empezó globalmente en 1995 y se espera amainará a fines de la tercera década del siglo XXI (por el año 2025-30 aproximadamente) así que, Dios mediante, habrá más chamba para su servidor hasta que me vaya de “minero”.

El tema de las empresas familiares es apasionante, no tiene precedente en la historia del mundo y en el país hay varios millones de negocios de todos tamaños y giros que están pasando por esta tesitura. Mi labor y la de algunos asesores y escritores serios y capacitados se hace cada día más importante. No es fácil, por ser multidisciplinaria, tocando temas como la psicología, gobierno corporativo y patrimonio, entre muchos otros donde hay que efectuar un trabajo serio, estratégico pero con sensibilidad, basado en un núcleo familiar en armonía y profesionalismo.

¡Hay mucho qué hacer!

Mientras pueda, seguiré escribiendo artículos y libros, dando asesorías y seminarios sobre el tema donde se me solicite e insistiendo en investigar más sobre este antiguo fenómeno.

Necesito y agradezco sus comentarios sobre estos temas críticos en su columna Del Verbo Emprender a gzsalo@gmail.com o al 55.5294.8407. Gracias.

Continuará.

 

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com
Tel. oficina: 55 5294 8407



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Festejamos 30 años de la columna Del Verbo Emprender del Ing. Salo Grabinsky

Estamos de festejo con el Ing. Salo Grabinsky y su columna #DelVerboEmprender que ha ayudado a muchas empresas y personas en el manejo de sus activos y patrimonio con una visión que en los ochentas los mexicanos no teníamos. Consulta sus próximas fechas de conferencias y lee sus artículos todos los sábados en el periódico Excélsior y por supuesto en www.eddywarman.tv
Busca el mejor aprendizaje en emprendimiento en: delverboemprender.com.mx
Escríbele al Ingeniero a: gzsalo@gmail.com

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Efemérides y celebraciones (tercera parte)

salograbinsky

En 1986 el concepto del “Emprendedor” era casi inexistente. Se conocía la palabra extranjera Entrepreneur y el acto de crear un negocio se planteaba a quienes lo hacían como empresarios. Tuve polémicas con académicos, políticos generalmente de izquierda y no pocos periodistas a los que les interesaba más hablar de grandes capitalistas y sus emporios y desdeñaban el esfuerzo de centenares de miles de hombres y mujeres por sobrevivir con sus pequeñas empresas.

Les reitero que ser emprendedor es una actitud, que tiene un alto grado de terquedad, inconformidad y una obsesión por ser independiente en sus actividades. Desde luego, hay personas emprendedoras en múltiples sectores, incluso en instituciones no lucrativas, profesiones y otros rubros, pero mi enfoque ha sido hasta la fecha con emprendedores(as) que manejan negocios estables con fines de lucro.

El ser emprendedor en el siglo XX implicaba salirse del montón y tomar riesgos que podían (como muchas veces sucedía) derivar en el fracaso. Existían una serie de trabas burocráticas, amén del desprecio a la actividad del emprendedor en su “changarro”, ganándose la vida con dificultad y las inevitables comparaciones con empleados y ejecutivos que la habían hecho al lograr una planta vitalicia en PEMEX, CFE o de perdida en una secretaría del gobierno… y a esperar pacientemente el día de la ansiada jubilación.

A otro nivel, estaba la noción de estudiar carreras para conseguir el ansiado puesto ejecutivo en una empresa grande, preferiblemente multinacional o de funcionario público de mediano a alto nivel (y que todavía persiste). Muchos dueños de pequeñas tiendas o negocios impulsaban a sus hijos a buscar trabajo fuera, ampliando sus oportunidades y, de paso, limitando el crecimiento de sus propias empresas y su supervivencia. Los estímulos gubernamentales eran nulos y la familia o amistades enfatizaban la estabilidad económica que significaba un empleo seguro. En 1986 la crisis general estaba en su apogeo y poner empresas era un acto de valentía y mucho riesgo.

Actualmente la situación ha cambiado sensiblemente, tanto para bien como lo contrario. La palabra “Emprendedor” es utilizada en las escuelas y universidades, hay apoyos a los que quieran poner negocios, especialmente a mujeres (lo que definitivamente es una revolución de las últimas décadas), hay libros, materias específicas en escuelas, semanas de emprendedores, franquicias , seminarios (Por supuesto les recomiendo mis libros y seminarios) y está de moda la independencia económica. Hay todavía quien critica este acto como capitalista y neoliberal pero muchos de ellos ponen discretamente sus negocios alternos.

Lo malo es que muchos giros ya son obsoletos, la tecnología ha arrasado con sectores tradicionales y hay un notable grupo de jóvenes informáticos que sueñan con lograr ser millonarios creando apps y sistemas. Desgraciadamente muy pocos lo logran. Ser Emprendedor(a) no es para todos, pero los invito, si tienen las características básicas, a que lo intenten.

Agradezco escriban comentarios e ideas sobre el XXX aniversario de esta columna a gzsalo@gmail.com

Continuará.

 

Salo Grabinsky

gzsalo@gmail.com
Tel. oficina: 55 5294 8407



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Efemérides y celebraciones (segunda parte)

salograbinsky

Seguimos con esta serie del XXX Aniversario.

El año de 1986 fue una era obscura en la vida de México con una crisis profunda, hiperinflación, evaporados los patrimonios de muchas personas de clase media y baja. Los bancos no ayudaban: existían libretas para el ahorro que prometían licuadoras, tostadoras de pan y daban un infame 4% anual de interés a los cuentahabientes. Se perdió mucho patrimonio.

Para cerrar este panorama, empezaba la prolongada reconstrucción de los fatídicos sismos de 1985. Miles de damnificados sobrevivían en camellones como los de la ahora bellísima avenida Álvaro Obregón. El ambiente era de una mezcla de indignación y un estado depresivo. Por el lado positivo, la solidaridad de la población ante el desastre continuaba, demostrando que somos gente buena. El gobierno federal estaba semiparalizado tratando de amainar el huracán, negociando externamente su deuda pero sin alivio inmediato. El germen de la oposición tanto de la izquierda dentro del PRI como los partidos tradicionales como el PAN se estaba gestando como se vería en el año de 1988.

Actualmente estamos mejor pero esto es relativo. Hay un sentimiento global de hartazgo y muy pocos gobernantes tienen niveles de aceptación positivos. El Washington Post, en un editorial, destaca que sólo Obama y Trudeau en Canadá tienen buenas notas en los países democráticos (también en Rusia como demostró recientemente el Sr. Putin pero por razones totalmente distintas). Aumentó feroz en México la corrupción en varios niveles de gobierno, principalmente estatales y persiste la violencia del narcotráfico y la delincuencia que no se abaten en zonas del país. Un elemento positivo de éste y varios gobiernos anteriores es que la economía aunque de lento crecimiento y muchas carencias se mantiene estable y sana. Lo malo es que no genera suficientes empleos y siguen los contrastes entre una minoría que vive en el primer mundo y una mayoría en la pobreza y creciendo a pesar de planes y subsidios.

En 2016 estamos en plena carrera de la sucesión tanto en estados clave como a nivel presidencial del 2018. A mi parecer, la gran crisis de 1982 y esa década propició muchos movimientos, algunos sanos como la alternancia y otros negativos como la demagogia el populismo y buscar respuestas simplistas que engañan a la población más marginada y causan violencia. Todo parecido a las próximas elecciones de noviembre del 2016 en Estados Unidos no es coincidencia. Donde hay malestar surgen “caudillos y profetas” que, desgraciadamente, terminan en guerras y más pobreza si logran llegar al poder. Hay muchos ejemplos en el siglo XX.

En 1986 la construcción estaba estancada aunque hubo ejemplos de edificios de super lujo y un centro comercial ambos en Las Lomas. Los desarrolladores traían un concepto muy novel pero acabaron en fraudes. Esperemos que el boom inmobiliario actual, con quiebras recientes, se maneje con mucho más cuidado para evitar una repetición del pasado

¿Comentarios?

Continuará.

 

Salo Grabinsky

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Efemérides y celebraciones (primera parte)

salograbinskyEste mes de octubre del 2016 tiene un significado muy especial para mí y, eso espero, para los lectores asiduos de esta columna, a los que de nuevo expreso mi profundo agradecimiento.

Resulta que en octubre 27 del año 1986, gracias a las instancias de varios miembros de la sección financiera del periódico Excélsior, entre ellos mi amigo Juan José Kochen, dio a la luz una serie llamada “El perfil del pequeño empresario” de mi autoría y que pretendía narrar, de manera sencilla y práctica a la vez, las vicisitudes, problemas y beneficios que implicaban crear y hacer sobrevivir una pequeña empresa.

Estos capítulos sellaron mi suerte profesional y personal de manera fundamental ya que al finalizar la serie, Kochen ya me había solicitado seguir escribiendo en esta sección y él y sus compañeros bautizaron a la columna con el nombre que se utiliza actualmente en todos los medios donde escribo: Del Verbo Emprender.

Cumplo treinta años ininterrumpidos de publicar esta su columna semanalmente desde octubre de 1986 hasta esta fecha. ¡Más de 1,500 artículos!

A reserva de seguir festejando este, para mí, gran acontecimiento, me volví curioso y leí la sección financiera de ese lunes 27 de octubre y voy a platicarles ciertas efemérides y conectarlas con los tiempos actuales. Es un ejercicio que, como verán, es interesante y afirma que la historia se repite.

1.- A fines de octubre 1986 el dólar controlado estaba a $806.00 pesos mientras que un año antes se cotizaba a $321 pesos o sea una devaluación del 150 %. La onza de oro estaba a US $401 dólares con un aumento de 25% contra el año anterior. Los CETES a largo plazo tenían un rendimiento anual de 107 % reflejando la inflación desbocada en esa época

2.- En septiembre 2016 el dólar está en $19.84 pesos (pero multiplíquelo por mil para hacerlo equiparable a 1986) y se ha devaluado aproximadamente entre un rango de 25% al 35% contra el año 2015. Los Cetes dan un rendimiento de 4.74% (a 90 días) y la onza de oro está a US $1,330 dólares.

Actualmente lo importante es que se logró controlar la inflación a niveles razonables entre el 3% y 4%. Ese esfuerzo gigantesco fue y debe ser cuidado permanentemente a pesar de las turbulencias.

3.- En Estados Unidos se buscaba pasar en 1986 una ley de regulación a los bancos. Ignoro si se logró pasar en época de Reagan pero la gran crisis de 2008 golpeó al mundo entero y se debió al mal manejo de los bancos desregulados, los cuales fueron salvados junto con grandes empresas y aseguradoras por la administración de Obama a un costo terrible. Todavía hay resquicios de estos problemas con multas a instituciones incumplidas, además de leyes como la de lavado de dinero, FATCA, OCDE, etc.

El sistema regulatorio en México ha sido probado y nos ha salvado razonablemente.

Continuará.

 

Salo Grabinsky

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Sucesión hereditaria y puestos morales en una empresa familiar – Salo Grabinsky

Hoy el articulista Salo Grabinsky nos habla de la sucesión en una empresa familiar. Esto consiste en heredar una función a un miembro de la famila con el fin de que siga el negocio familiar, aunque no muchas veces funciona de la mejor manera.

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El rol del Presidente del Consejo de Administración

A Fischo Q.P.D. con mucha tristeza

salograbinskyUn negocio familiar requiere crear y mantener reglas y estructuras para asegurar su continuidad en un mundo lleno de peligros. Entre éstas destaca la creación de un Consejo de Administración que defina las políticas y estrategias de la empresa. Esto debe ser tomado en serio por todos.

El Consejo debe evolucionar al ritmo del crecimiento y la complejidad del negocio y de la constante capacitación de los socios, sus familiares y ejecutivos clave.

Inicialmente es un instrumento muy sencillo que permite a los involucrados ir analizando su operación, con presupuestos y metas a corto plazo e ir afinando ciertas políticas. Su función es evaluar y ponerle límites al emprendedor para que éste no se desboque sin coartar su visión. A ese Consejo lo apoyan además de los familiares involucrados, un grupo de profesionistas-amigos, destacando el contador externo que es lo más cercano a un asesor y que lo ayuda a reducir al máximo sus contingencias fiscales.

En ese contexto, el Consejo tiene como presidente usualmente al propio dueño fundador y su voto es casi siempre decisivo. Un gran paso para el correcto funcionamiento de esta estructura de dirección es que el emprendedor acepte reducir su poder absoluto y se preste a escuchar otras opiniones antes de tomar una decisión unilateral. Se requiere de sabiduría, humildad y saber escuchar antes de tomar acción y así empieza a profesionalizarse la toma de decisiones.

El rol de Presidente del Consejo de Administración, sea éste legal, vía escrituras de la empresa, o informal, a través de juntas internas pero efectivas donde se lleguen a acuerdos básicos, es muy importante. El (ella) tienen la última palabra después de escuchar las opiniones y consejos de los integrantes del consejo y sus asesores. Su voto desempata una propuesta donde hay puntos de vista diferentes pero también debe, en caso de que una mayoría relativa o absoluta de los consejeros- familiares-socios con voto estén de acuerdo, irse con esta mayoría. En casos muy extremos puede, como accionista mayoritario o dueño, ejercer su veto o bloquear una resolución del Consejo. Sin embargo, no se recomienda esta acción porque el objetivo de un Consejo efectivo es el de cuestionar, ofrecer alternativas y llegar a acuerdos consensuados y de sentido común. Hay que convencer, no vencer.

En la evolución de una empresa, de patriarcal a estructurada, para llegar a crecer de manera institucional pero manteniendo los valores y esencia de la(s) familias fundadoras, el Consejo de Administración se vuelve primordial, ya que cualquier decisión, política o plan estratégico, implica inversiones, alianzas, nuevos proyectos, mercados y hasta definiciones dentro de la sociedad y las familias que la conforman. En ese caso, el papel de Presidente del Consejo es vital para destrabar controversias, dictar caminos y sobre todo hacer que se cumplan los acuerdos aprobados, por lo que un accionista familiar es el que generalmente se encarga.

 

Salo Grabinsky

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