Celos del pasado, tan frecuentes en hombres como en mujeres

Dicen por ahí que “lo no fue en tu año no fue en tu daño”… pero la realidad es que a algunos no sólo les hace daño, sino que los obsesiona al grado de reclamar a su pareja hasta por “lo que pudo ser”.

Este tipo de celos tal vez sean los más dañinos y difíciles de superar pues es una lucha constante contra fantasmas del pasado que no se pueden modificar. El pasado de nuestra pareja es algo que no podemos cambiar y por más que nos esforcemos no podemos borrar de su mente los buenos o malos recuerdos que conserva.

A esta forma de celos se les conoce como celos retrospectivos y son el tipo más irracional y absurdo que puede haber, pues el celoso pretende poseer el control hasta de la vida anterior del otro. Pueden comenzar con simples preguntas que tal vez le parezcan familiares: ¿Hacías con ella o él lo mismo que conmigo?, ¿La o lo querías más que a mí?, ¿La o lo extrañas, verdad? Es casi una actitud masoquista que consiste en tratar de conocer todo lo que haya tenido que ver con la vida emocional y sexual de la pareja.

La persona vive angustiada por el pasado afectivo de la persona que ama y constantemente se preguntan si esa persona besaba mejor o satisfacía mejor sus necesidades o si lo o la hacía más feliz. Tristemente, casi siempre la respuesta que encuentran es que probablemente sí y lo preguntan en un triste intento de que su pareja les reafirme que son mejores de lo que tuvieron en el pasado.

Los hombres y las mujeres son igual de sensibles a este tipo de celos, pero es diferente la forma en que los enfrentan y los superan. A los hombres les cuesta más trabajo superarlos pues generalmente sienten amenazada su hombría por el hecho de que otro haya dado más placer a su pareja actual. Las mujeres tienen mayor capacidad de superar este tipo de celos y además ellas tienden a competir más en el lado emocional y piensan mucho en qué tan detallista era él antes o qué tan feliz fue.

En general, ellos y ellas pueden ser personas con baja autoestima, inseguras y que constantemente piensan que la pareja o parejas anteriores son una amenaza para su relación. Sienten una necesidad desmedida por controlar a otras personas y piensan que los celos son una señal de amor.

Hay parejas muy condescendientes, que deciden contestar con lujo de detalles todos sus cuestionamientos pensando que de ese modo la otra persona se tranquilizará. Nada está más lejos de la realidad, pues generalmente las respuestas sólo alimentan la imaginación del que sufre celos de este tipo y lo lleva a hacer más preguntas.

Un famoso víctima de este tipo de celos fue Frank Sinatra, y pesar de que amó toda su vida a Ava Gardner nunca pudo ser feliz con ella pues estaba terriblemente atormentado por todos los hombres que ella había amado. Ellos se casaron pero se separaron al poco tiempo porque a él le obsesionaban incluso las parejas que ella tuvo antes de siquiera conocerlo.

Otro caso que expone a la perfección este tipo de celos es el de Otelo en la novela de Shakespeare. Él se deja llevar por las calumnias del desleal Yago y termina asesinando a su entrañable amor Desdémona. El delirio que lo lleva al asesinato se llamaría hoy en términos científicos celotipia, una situación que lleva a un sujeto al límite de una obsesión límite que lo lleva a tener conductas agresivas y hasta mortales.

Puccini también hizo una ópera hablando de este problema en Tosca, donde la mujer con este nombre se enferma de celos y termina asesinando a amado Mario. Este tipo de respuesta ante los celos también tiene que ver con el género, pues los celos agresivos, injustificados y violentos se presentan en forma mayoritaria entre los varones.

En términos generales los hombres son más proclives a ser desconfiados, posesivos y violentos que las mujeres. Tal vez de la reacción viene el nombre, pues “celos” proviene del griego “zelos” que se deriva de “zeo” y quiere decir “yo hiervo”.

Ha esta conducta antropológicamente antigua, hay que sumarle el hecho de que la modernidad está fomentando este tipo de celos. ¿Un claro ejemplo? Las redes sociales. Según estudios, el 95% de los usuarios utiliza Facebook para buscar a ex parejas. El 74% las agrega a sus amigos y eso enciende en la pareja ya de por sí celosa, una ola de sentimientos celotípicos que a veces terminan incluso en reclamos a través de la red.

Un estudio de la Universidad de Guelph, en Canadá, aseguró que cuanto más tiempo pasa alguien navegando en la red social, más propenso se vuelve a sentir celos de su relación amorosa.

Los celos han evolucionado en su forma de expresarse pero en lo que no han cambiado es en lo que generalmente terminan, en la destrucción de la relación de pareja.

1 reply
  1. Elizabeth
    Elizabeth says:

    yo pienso que en la medida que tu pareja lo menciona es lo que molesta no? cuando hay indiferencia en el comentario provocativo llega la calma, pero si cualquiera de las dos partes estan buscando reacción la tendrán, creo.

    mejor disfrutar el presente con esa compañía,
    saludos.

    Responder

Comenta

Únete a los comentarios
Deja tu opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *