,

Dando a cada quien lo que necesita

aliciarabagoSeguramente hay días en los que verdaderamente te repites “qu difícil es esto de la “educada de los hijos” porque, evidentemente, como madre quieres lo mejor para ello y si a eso le agregamos que teniendo uno ya tiene sus propias complicaciones, cuando tienes dos o más todo se multiplica

Te preguntas continuamente ¿por qué son tan diferentes? ¿Por qué si trato de darles lo mismo, ser justa, hacer lo mismo con los dos, uno me cuesta más trabajo? ¿O es más rebelde? ¿O todo lo que digo parece que me lleva la contra?

Y sí, efectivamente, cada hijo es como un dedo de la mano (muy diferente cada uno) y debemos tratar de comprender que lo que te sirvió con uno quizá con el otro te resulte contraproducente. Recordemos que todos los seres humanos traemos con nosotros ciertos comportamientos, ciertas reacciones, ciertas actitudes desde que nacemos. Eso es el temperamento y a ese temperamento se le suman nuestras experiencias, nuestro entorno y el carácter se formará con lo aprendido, cómo percibimos las cosas, el aprendizaje de lo ya vivido.

Juntos forman lo que es conocido como personalidad y, sin duda, en este mundo no hay nadie igual a nadie. Lo que para una persona puede parecer agradable para otra puede ser lo más insoportable. Como padres de familia o educadores tenemos que hacer un esfuerzo por desarrollar nuestra capacidad de observación para que, a través de ella, podamos descubrir que a lo mejor con un hijo subir un poco el tono de voz funciona para que reaccione mientras en el otro justo eso le detona perder toda nuestra atención y la vía de comunicación se cierra. Como esos detalles existen miles de situaciones. Por ejemplo, a uno le da lo mismo que te metas en su cuarto y le arregles su closet, incluso ama que lo hagas porque él odia hacerlo. Por su parte, al otro eso le parece una invasión a su espacio y su privacidad. Así de diferentes pueden ser y tienes que aprender a respetar a cada uno. Es complicado en ocasiones pero te pregunto ¿a ti no te hubiera gustado que lo hubieran hecho contigo?

Conforme van creciendo nuestros hijos, van tomando decisiones por sí solos y aunque ,dependiendo la edad, tendrás no que ir desapareciendo porque espero que eso no suceda, solo tendrás que ir poniéndote a un lado seguir escuchando, aconsejando, guiando. Sin embargo, llegará en una edad en donde ellos pedirán consejo si lo quieren y mucho de esto dependerá la relación que hayas ido teniendo a lo largo de los años.

Lo más importante es que al conocer a cada uno de tus hijos “le des a cada quien lo que necesita”, creo que eso será Justicia y, créeme, no es fácil si en ocasiones no sabemos lo que queremos nosotros mismos. Ahora, descubrir lo que quiere otra persona tiene sus complejidades.

Observar y tratar de conocer a tu hijo conforme vaya creciendo te hará está labor mucho más sencilla. Por eso es que siempre aconsejo compartir momentos que tu hijo disfrute mucho, jugar con él, leer con él, conocer sus pasatiempos, su música, sus amigos. Pero no solo cuando es pequeño y te abre las puertas muy fácilmente y te participa sino también cuando va creciendo y te pide en momentos que lo “respetes y le des su espacio”. Ahí es donde el haberlo observado y conocido te ayudará a seguir.

No desesperes; son etapas.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



0 replies

Comenta

Únete a los comentarios
Deja tu opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *