Miradas que matan

dragabrielafrias¿Por qué algunos artistas, pintores, fotógrafos, cineastas ven y traducen colores, cuerpos, atardeceres, zapatos rotos, de manera diferente?

Uno de mil ejemplos podría ser Joaquín Sorolla, quien fue un pintor español, artista prolífico, dejó más de 2200 obras catalogadas. Su obra madura ha sido etiquetada como impresionista, postimpresionista y luminista y en esta época de luz su ojo tradujo también el ruido del viento, la fuerza del sol y la brisa del mar.

Las visitas al museo o a ciertas ciudades de belleza grandiosa sorprenden a algunos y a otros, caminan como si fuera cualquier paseo sin dejar ninguna emoción. Algunos ven colores sobre una tela, construcciones viejas, inclusive sucias y otros podemos llorar en el Partenón de Atenas, en el Museo del Louvre o en las fuentes de Roma.

Tal parece que tenemos ‘chips’ de apreciación diferentes y que las miradas ven de manera diferente. Científicos actuales se han dado a la tarea de explicar este “misterio”.

En la revista científica “New Scientist” se acaba de publicar el resultado de un trabajo sobre cómo ve la gente creativa, cómo ve y cómo interpreta. El estudio se llevó a cabo con 123 voluntarios y se les pidió analizaran 5 aspectos: extroversión, agrado, meticulosidad, neurosis y apertura a nuevas experiencias así como una prueba ocular de “rivalidad binocular” en donde cada ojo se fija en una imagen diferente: una mancha roja de un ojo y con el otro una mancha verde.

Los resultados fueron bastante sorprendentes. Una gran parte del grupo vio en efecto una mancha roja y una verde por separado pero otro grupo vio algo muy diferente; hizo una amalgama de ambos colores y vio algo mezclado: una imagen bicolor.

Cuando los autores del estudio encontraban gente con mayor capacidad para la “apertura a nuevas experiencias” sin duda un rasgo mas compatible con la creatividad, encontraron que ellos eran del grupo que habían mezclado ambos colores lo que los científicos denominaron: mixed percept o “percepción mezclada” en oposición a los que veían cada color separado.

Ellos concluyeron que la gente que tenia más capacidad para disfrutar o arriesgarse a nuevas experiencias, también tenía mayor capacidad para la introspección y la imaginación, lo cual sin duda hace ver las cosas “diferentes”. Sus cerebros son aptos para la flexibilidad sin tener que seguir reglas convencionales por lo que la científica de la Universidad de Melbourne concluyo que ésta es la primera evidencia empírica de que si hay experiencias visuales diferentes.
Pensándolo bien, suena bastante lógico; entre mas extrovertido es uno y mas “curioso”, sin duda uno va descubriendo nuevos aspectos de cada objeto o situación alrededor de uno mismo y, claro, la mirada se fija en particularidades de cada objeto que no todos perciben.

¿Que tal si alentamos a nuestros hijos, empleados, colaboradores y socios a ser “metiches”?


Dra. Gabriela Frías A.

Dermatóloga Certificada
gabifriasdermatologa@gmail.com



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