¡Pero qué injusto!

¨Lo que está mal, está mal, aunque lo haga todo el mundo;
lo que está bien, está bien, aunque no lo haga nadie”
Anónimo

aliciarabagoSeguramente has escuchado de la boca de tú hijo está frase, y sobre todo si son pequeños, aunque la siguen repitiendo conforme van creciendo pero lo que va cambiando es la forma en que lo van diciendo, por ejemplo, cuando son niños menores de 4 años ellos la utilizan mucho porque para ellos la justicia radica en todo aquello que quieren y que les gusta, eso trae consigo que es bueno y que es justo.

Conforme van creciendo pueden ser mucho más conscientes, muchas veces lo justo es evitar el castigo, no causar daños a nadie ni a nada y un poco más adelante se van dando cuenta que los intereses de otros no coinciden siempre con los de ellos y que se tiene que aprender a negociar e incluso dar su brazo a torcer para darle gusto al otro aunque esto no les parezca justo, por ejemplo: ¿por qué no puedo dormirme tarde como ustedes? ¿Por qué tengo que ir a la escuela siempre? ¿Por qué tengo que comer lo que no me gusta? Y así como esas, infinidad de cuestionamientos que terminan o comienzan con un ¡Qué injusto!

Y más tarde estos cuestionamientos se convierten en reclamos más fuertes cuando ese niño crece y se convierte en adolescente, en ese adolescente que está buscando encontrarse, que justamente te observa de manera muy detallada y juzga cada uno de tus actos, que te cuestiona y te prueba para ver si todo eso que le has dicho durante años lo llevas a cabo. Recuerda que está buscando modelos que seguir y todo su alrededor es objeto de estudio, son soñadores que desearían que con esos bríos que tienen lograrán resolver el mundo y hay millones de cosas que no les parecen justas, la hora de llegada, el sentir que no lo entiendes, el creer que nadie lo escucha, el que el profesor les deje tanta tarea, el que tenga reglas como si fuera un niño etc, etc, etc…

¿Cómo enseñarle el sentido de justicia?

Lo más importante es el EJEMPLO, actuar con justicia, aunque en ocasiones esas situaciones no sean muy beneficiosas, reaccionar positivamente ante un hecho que pudo haber sido frustrante para aprender a manejarse cuando le toque estar ante una situación así.

Es triste tener que enseñarle desde muy pequeño a un niño que a veces la vida no es justa, pero que se debe de hacer lo correcto, para estar tranquilo siempre, que cuando el vea una injusticia trate de hacerlo saber, pero que eso no le garantizará que se haga justicia, son niños y están formando su criterio, es importante plantearle desde que punto nosotros vemos estos valores y lo necesarios que son para vivir en sociedad, que sin duda habrá gente que no sea justa pero que no por eso nos tiene que gustar y tenemos que hacerlo nosotros.

Al igual que muchos valores necesarios para vivir en sociedad se han ido desvaneciendo porque lo abstracto, lo que se enseña con actos, constancia y congruencia es algo que tarda mucho en ver sus frutos, pero debemos de insistir, de enseñar a nuestros niños que aunque un acto sea repetido muchas veces por muchas personas no implica que este bien, que nuestras conductas y acciones tienen que ir en relación de lo que queremos hacer con nuestra vida y con lo que buscamos.

Justo es que enseñemos a nuestros hijos que la vida podrá no ser justa en muchos momentos pero que su actuar si puede cambiar su vida y de las personas que los rodean.


Pedagoga Alicia Rábago

Maestría en Orientación Familiar, Master en Psicología Infantil y en Inteligencia Emocional y Educación
Blog: Edúcalos con Alicia Rábago
Twitter: @AliciaRabago
Mail: educalosparaquelosdemas@gmail.com



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