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PNL: No se trata de enchílenme una gorda y pásenmela

¡Hola amigos! En este cuarto encuentro estamos platicando de cómo podemos enfrentar esos problemas de todos los días que luego nos hacen desatinar o que nos mantienen medio desubicados. Todo ello, con la intención de mejorar, crecer como personas, influir positivamente en nuestro entorno y lograr nuestras metas.

Recordemos, para encancharnos un poquito, que en columnas anteriores habíamos comentado que, hasta nuestros días, las leyes naturales se cumplen porque se cumplen y no hay más. Y entre ellas mencionamos el principio de la entropía y la tercera Ley de Newton. La primera nos dice que todo va irremediablemente al caos y al desorden, mientras que la segunda dice que a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud pero en sentido contrario. Esto, llevado a los escenarios de la vida diaria, quiere decir que esas leyes nos influyen de tal manera que todos los días estamos expuestos a vivir situaciones que pueden desatar en nosotros reacciones negativas, como cuando algo no resulta bien y buscamos no quien la hizo, sino quien la pague; o como también cuando se hace alguna cosa mala pero que parece buena, y que al final de cuentas lo único que hace es venir a empeorar el asunto.

Por otro lado, todas las experiencias que vamos viviendo forman en nosotros esquemas de actuación para responder a todo evento que se nos presente. Aunado a esto, los pensamientos negativos que diariamente nos invaden contribuyen a la formación de creencias limitantes. En fin, son tantas cosas, que podemos quedar atrapados en una especie de círculo vicioso en el que nos quede al dedillo aquella frase de una canción de José Alfredo: “..siempre caigo en los mismos errores”.

Una opción de entre tantas para ofrecer solución a lo antes dicho es mirar a la programación neurolingüística (PNL). El concepto no es nuevo, pero no por ello deja de ser desconocido para muchos. La PNL parte del siguiente supuesto: Todo lo que una persona necesita para generar un cambio conductual está en ella misma. Es una herramienta de modelado que permite potencializar las habilidades personales.

Lo que vamos a lograr con la PNL es eliminar las creencias limitantes que nos hacen tropezar con la misma piedra quien sabe cuántas veces y que no nos dejan expresar todo nuestro potencial. Y aquí, como dice el título de la columna, no es tan fácil como decir enchílenme una gorda y pásenmela… para nada.

Lo primerito es tener autoconsciencia de esa necesidad de querer cambiar, de otra forma, todo resultará en una simple llamarada de petate o lo que es lo mismo, los propósitos de Año Nuevo hay que volverlos a repetir y repetir porque nada que se cumplen. Después, así como con las computadoras, debemos programarnos, es decir, debemos crear en nuestra mente los algoritmos que posteriormente serán ejecutados cuando recibamos algún comando del entorno. En otras palabras, esto es como construir cauces para que cuando llueve, el agua tome el camino que nosotros marcamos. Y como en todo programa de máquina, si al correrlo no hace lo que debe hacer, se depura.

Ejemplito concreto: Una esposa le pide amablemente ayuda al marido en las labores de la casa. Una posible respuesta alterada y con enojo del marido es: “¿Qué no ves que yo trabajo? Hazlo tú”. Si el marido en verdad quiere cambiar sus conductas, debe “programarse” y crear los “cauces” para dar otras respuestas. Un posible cauce es: “Es mi obligación ayudar”. Ahora la cosa cambia, cuando la esposa pida ayuda la respuesta ya puede ser otra.

Pero eso no es todo, siempre hay que ser autoconsciente de estos cambios para que se vuelvan profundos y lleguen a nuestro inconsciente o para modificarlos y hacerlos más efectivos. Porque no quiere decir que el marido, a la primera, habrá cambiado definitivamente pero sí ha generado un cambio. Siguiendo con el ejemplo, una mejor programación sería: “Ella y yo somos un equipo, podemos hacer el 1-2 para tener la casa en orden”. Este programa mejorado se da porque se tenía ya el anterior y se le daba “uso”, lo que motivó la actualización.

Ya para cerrar, la PNL es una excelente alternativa para ayudarnos a crecer como personas, establecer metas y lograrlas. Su aplicación nos permite la posibilidad de alcanzar un equilibrio en todos los aspectos de la vida que impacte en su calidad; la cual muchas veces se cree que depende exclusivamente de las riquezas económicas.

Los expertos en PNL aseguran cambios inmediatos siguiendo las técnicas que ellos manejan pero antes de acudir con alguno de ellos, soy fiel creyente de que cada uno de nosotros podemos generar cambios notorios en nuestro actuar. Ya más avanzados en nuestras transformaciones, y para casos que se nos tornen más difíciles, podemos solicitar ayuda especial.

Muchas gracias por venir, ¡hasta pronto!


Antonio Carlos Martínez

Las cosas buenas pasan pero el trabajo con esfuerzo y dedicación, dando lo mejor de nosotros, es lo que hace que sucedan.

Email: ankar_26@hotmail.com



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