,

¡Que muera la diabetes!

Cerca de 350 millones de personas en el mundo padecen diabetes
y 193 millones desconocen que la tienen dice la OMS

CONCIENTICÉMONOS SOBRE LA DIABETES

Desde 1991, cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes con el fin de aumentar la conciencia de este padecimiento instaurado a petición de la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

dragabrielafrias¡Qué horror! En este 14 de noviembre hemos tenido que repensar en esta terrible enfermedad.

Ya sabemos que el páncreas se cansa y o bien deja de producir insulina o simplemente la insulina es ineficiente. Hasta ahí todo esta claro, sin embargo el índice de diabetes en México se ha multiplicado de una manera inusitada convirtiendo a la enfermedad en una emergencia epidemiológica, con una alta mortalidad en la población adulta obesa y pésima calidad de vida.

Todo parece estar claro. O medio claro. Es una enfermedad ‘silente’ como muchas, empieza uno a orinar en exceso, o tener sed en exceso y todo parece lógico; tengo sed, tomo mucho agua voy muchas veces al baño…. Ah y también tengo un gran apetito… y así continúan los avisos que a menudo no escuchamos o no sabemos interpretar. Claro me siento muy cansado, pues si, trabajo mucho, el transporte me toma dos o mas horas, que voy a tener ganas de estar con mi mujer ( o con mi marido) no para nada, estoy exhausto, quiero dormir… y así continuamos. Además tendré que llevar al viejo a que le vean lo de su pie, que si se lo amputan o no…. Quizá algunos estigmas en la piel, el cuello mas oscuro, la piel de los nudillos mas oscura.

¡Todo eso es la fuerte cotidianeidad de muchas familias diabéticas!

Claro ya que está instaurada la crisis epidemiológica, organicemos una campaña. Anuncios en la televisión, entrevistas en la radio y unas camisetas para salir a correr, y ya.

Todos los días camino por avenida Reforma y sigo por avenida de los Insurgentes, las dos avenidas mas importantes de esta ciudad. El grado de dificultad es enorme. Absolutamente todo el camino voy librando coladeras rotas, donde caerse es sinónimo de fractura expuesta, o perderse en la cueva de los roedores. Claro eso no sería tan grave si tan solo pudiera yo esquivar los innumerables puestos de comida con su ‘peculiar olor’, rodeados del inmenso charco de agua putrefacta donde lavaron la banqueta (peatonal) y donde permanecen los restos de las viandas del día anterior. Los tanques de gas, con un ‘alambrito’ deteniendo las mangueras y los peroles de aceite donde fríen las carnitas desde hace 30, 60 o 90 días son una constante. Ahí cocinan, lavan el cilantro, preparan el caldo de gallina y ojo al anafre con carbón, humeando su negro hollín, equivalente a dos cajetillas de cigarros.

Todos los puestos a lo largo de estas avenidas están abarrotados, como los que están fuera de los hospitales, las salidas del metro… la gente come ahí, es lo que hay y no hay otras opciones.

¿Necesitamos campañas contra la diabetes? Pregunto yo, ¿un orden y educación, orientación y empleos en establecimientos higiénicos donde los comensales exijan higiene, equilibrio nutricional, supervisión y ofertas saludables? Pregunto yo.

Ya sé que soy, además de médico, una pobre ilusa… pero quizá ustedes me comprendan o me expliquen o todavía mejor se unan y creemos una unión de sembradores de tomates y acelgas en los camellones…. Jeje yo misma me río de mí.

¡Que muera la diabetes!


Dra. Gabriela Frías A.

Dermatóloga Certificada
gabifriasdermatologa@gmail.com



0 replies

Comenta

Únete a los comentarios
Deja tu opinión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *