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Resiliencia: Entrenamiento de vida

Que tal amigos, y como siempre, muchas gracias por venir. Pues aquí, con la novedad de que estamos comentando sobre algo llamado resiliencia. Recuerdo inicialmente haber conocido el concepto en el campo de estudio sobre estructura de los materiales, y posteriormente en el área de la psicología, que es la parte que nos interesa. Y, ¿qué es la resiliencia? Podemos encontrar en artículos y libros diversas definiciones del concepto así como múltiples tópicos relacionados al mismo, pero aquí sólo les compartiré mi punto de vista muy particular en base a mi experiencia para que ustedes interactúen conmigo (directa o indirectamente) en base a sus propias vivencias. Y para empezar, definamos de manera simple y general lo que vamos a entender por resiliencia: la capacidad que tiene una persona para superar las adversidades y problemas. Ahora bien, como no somos de palo ni de hule, las interacciones con el entorno nos afectan, ya sean éstas positivas o negativas. Eso sí, no a todos nos afectarán de la misma forma, ni las respuesta serán las mismas. Esto va a depender de la resistencia que cada quien tenga.

Así como un material puede mejorar su resiliencia, también nosotros podemos hacerlo. Sin intentar descubrir el hilo negro, pero sí hacer una contribución de utilidad, debemos considerar algunos puntos clave sobre lo que debemos hacer para salir bien librados ante los azotes y pruebas de la vida. Toda situación problemática puede tener ciertos efectos emocionales en nosotros: estrés, enojo, angustia, depresión, y hasta alteraciones que nos afectan físicamente. Entonces, ¿qué hay que hacer? El primero paso es entrenarnos para agarrar resistencia ante un impacto, y el segundo, desarrollar y utilizar nuestras habilidades para generar la mejor respuesta y seguir adelante con nuestra vida pero más fortalecidos.

Para empezar, tenemos que hacer una especie de manual sobre lo que hay que hacer en caso de; como aquellos que existen para desastres como sismos o incendios, o como el manual de supervivencia escolar de ned (una serie de Nickelodeon). Este es el entrenamiento para trabajar la resistencia, que es la base para ser una persona resiliente. Debe aplicarse desde situaciones cotidianas que puedan molestarnos, y hay que hacerlo desde una nueva filosofía o modo de ver la vida para que las respuestas sean distintas a las del pasado. Luego entonces estaremos en condición para manejar el estrés producido por alguna situación adversa, y ahora sí, construir la estrategia para darle vuelta a la tortilla y tomar el timón de nuestra vida y dirigirla a una meta.

Esto suena bien pero ¿qué creen?, como ya se han de imaginar, esto tiene un gran pero. Veamos; muchos son los llamados y pocos los elegidos, esto es como ese tipo de solicitud que seguramente muchos han visto: “se solicita emplead@ con ganas de trabajar “. Si no se asume el hecho de que no es nada fácil y que se requiere de esfuerzo y trabajo constante, todo resultará en nada. El mundo experimenta cambios turbulentos que en muchos casos sobrepasan la capacidad de respuesta de los distintos sectores sociales, y eso genera pánico e incertidumbre que a su vez provoca un estrés que conduce a la reactividad en donde se toman decisiones muchas veces de manera inconsciente, y finalmente, no se sale de ningún apuro. De una u otra forma, esto influye el ámbito personal ¿Qué quiere decir esto? Pongamos una situación de ejemplo. Recordarán ustedes el famoso gasolinazo de principios de este año 2017. De entrada, hubo una reacción de rechazo y enojo. Es natural, pero el hecho de saquear establecimientos comerciales refleja la poca o nula resistencia ante una situación de amenaza.

Para cerrar, queda entonces en cada uno de nosotros ir descubriendo cada uno de los puntos que debe llevar ese manual de entrenamiento para lo que hay que hacer en caso de. Algunas cosas que personalmente incluiría son:

  • Tener siempre en mente algo a lo que le llamo el “secreto del mago: nunca rendirse”. Que no nos falte nunca un poquito de fe. A tomar aire y continuar, siempre hay que mantenerse en forma. Contar 1, 2, 3 y lanzarse a la aventura: definitivamente no es fácil, se pueden sentir nervios o temor, pero cada logro es muy disfrutable y gratificante porque sientes la plenitud de ser mejor persona.
  • Organización sobre los deberes que tenemos, estableciendo prioridades para que el tiempo no nos coma y evitar entrar en desesperación y reactividad. Aquí es muy importante la proactividad. Pueden ver la columna: “Proactividad: La bola de cristal camaleón y Donald Trump”.
  • Mantenerse siempre en movimiento, ya sea practicando algún deporte o actividad recreativa, o trabajando en la planeación de actividades por hacer, nuevos proyectos, pendientes, formas de mejorar nuestra vida personal y laboral, etc. Esto tiene el beneficio extra de blindarnos contra pensamientos negativos de toda índole, y vaya que si abundan.
  • Interactuar con personas que también día a día entrenan su resiliencia, no importa si son chicos o grandes, todos nos pueden aportar cosas valiosas y sorprendentes. Esto es un poderoso motivante cuando nos llegamos a sentir cansados.
  • No olvidarse de compartir, no sólo lo material sino también el ejemplo de nuestra persona. Es cierto el dicho “el que comparte y reparte, siempre le toca la mejor parte”. Es nuestra mejor contribución para ese mundo mejor que todos soñamos.

Gracias amigos, hasta la próxima. Que bien que hayan podido venir.


Antonio Carlos Martínez

Las cosas buenas pasan pero el trabajo con esfuerzo y dedicación, dando lo mejor de nosotros, es lo que hace que sucedan.

Email: ankar_26@hotmail.com



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