En las últimas semanas, el Virus Nipah ha reaparecido en los titulares de salud pública, especialmente tras la confirmación reciente de casos en India y la atención internacional que esto ha generado. Aunque no tiene el mismo ritmo de propagación que otros virus más conocidos, su perfil —alta mortalidad, ausencia de vacuna y potencial de transmisión de persona a persona— lo coloca como un patógeno que merece comprensión y vigilancia por parte del público global.
¿Qué es el Virus Nipah?

El Virus Nipah (NiV) es un agente infeccioso perteneciente a la familia Paramyxoviridae, género Henipavirus, identificado por primera vez a finales de la década de 1990. Su nombre proviene de una localidad en Malasia donde se detectó el primer brote humano en 1998–1999 entre criadores de cerdos.
Este virus es zoonótico, lo que significa que normalmente circula en animales pero puede pasar a humanos. Su reservorio natural principal son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, también conocidos como “zorros voladores” o fruit bats. Estos murciélagos no suelen verse enfermos, pero pueden portar y excretar el virus en saliva, orina y heces, contaminando el ambiente y alimentos, y facilitando la transmisión.
En humanos, la infección puede causar desde una enfermedad leve sin síntomas hasta síntomas graves como encefalitis (inflamación cerebral) y problemas respiratorios, con tasas de mortalidad que han oscilado entre 40 % y 75 % según el brote y la respuesta sanitaria local.
Síntomas: ¿cómo saber si alguien lo tiene?

Aunque los síntomas pueden variar, los casos típicos de Nipah comienzan con:
- Fiebre
- Dolores de cabeza
- Malestar general
- Dolor muscular
- Problemas respiratorios
- Confusión o síntomas neurológicos (en casos graves)
Los síntomas pueden aparecer entre 3 y 14 días después de la exposición, aunque en casos raros se ha registrado un periodo de incubación más largo.
Ante signos neurológicos intensos o dificultad respiratoria, la enfermedad puede progresar a encefalitis, comas o incluso la muerte en días. No existen tratamientos antivirales específicos ni una vacuna disponible; el manejo se basa en atención de soporte intensiva.
¿Cómo se transmite el Virus Nipah?

El Nipah puede infectar a las personas por varias rutas, principalmente:
- De animales a personas
Los murciélagos infectados pueden contaminar frutos o alimento con su saliva, orina o heces. Al consumir estas frutas, productos como jugo de palma datilera crudo o incluso alimentos que estuvieron en contacto con estas secreciones, el virus puede pasar al humano.
Además, animales domésticos como cerdos pueden actuar como intermediarios, como ocurrió en el primer brote en Malasia, donde los infectados fueron criadores de cerdos que manejaban animales enfermos o sus secreciones.
- De persona a persona
Aunque no es la forma predominante de transmisión, sí puede ocurrir, especialmente en contextos de cuidado cercano, familiares o personal de salud que atiende a pacientes infectados sin protección adecuada. El virus no se transmite tan fácilmente como un resfriado común, pero el contacto con fluidos corporales como saliva, sangre o secreciones respiratorias sí puede propagar la infección.
¿Dónde se producen brotes?

Históricamente, los brotes de Nipah se han registrado casi exclusivamente en países del sur y sureste de Asia. Los focos principales incluyen:
India: En enero de 2026, India confirmó nuevos casos en el estado de Bengala Occidental, lo que ha generado atención regional y medidas de vigilancia sanitaria.
Este país ya ha registrado varios brotes desde 2001, particularmente en áreas como Kerala, con eventos periódicos y respuesta activa de salud pública.
Bangladesh:Desde 2001, Bangladesh ha experimentado brotes casi anuales, asociados al consumo de savia de palma datilera cruda contaminada por murciélagos. Aunque cada año puede haber pocos casos, la tasa de mortalidad ha sido considerable.
Otros países afectados: También se han registrado brotes en Malasia y Singapur, aunque desde los eventos a finales de los 90 no se han reportado nuevos casos en estos lugares.
¿Debemos preocuparnos por una pandemia global?

Aunque la reciente aparición de casos ha despertado interés internacional y algunos países han reforzado controles en aeropuertos, las autoridades sanitarias, incluida la OMS, consideran que el riesgo de propagación internacional es bajo por ahora.
Nipah no se transmite tan fácilmente como la gripe o el SARS-CoV-2, y los casos suelen surgir por transmisión local y estrecha entre personas o por contacto con animales infectados. Sin embargo, su alta mortalidad, la ausencia de vacunas y episodios de transmisión persona a persona hacen que se mantenga en la lista de patógenos prioritarios de la OMS y en la atención de los expertos en enfermedades infecciosas.
Mantener la vigilancia y la calma

El Virus Nipah es un recordatorio de que los virus zoonóticos —aquellos que saltan de animales a seres humanos— pueden representar amenazas serias, incluso si no se propagan globalmente como otros patógenos que hemos visto recientemente. La combinación de alta mortalidad, ausencia de tratamiento específico y posibilidades de transmisión persona a persona en entornos cercanos hace que la vigilancia, la educación pública y la preparación sanitaria sean esenciales.
Por ahora, las autoridades internacionales aseguran que el riesgo global sigue siendo bajo, pero el mundo sigue atento a este virus que lleva décadas apareciendo en regiones específicas de Asia.
También puedes leer: El agua tónica puede brillar en la oscuridad



