Cabrón, chispa y casual

Por: Eddy Warman
Columna de opinión:

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Endometriosis: cuando el dolor «se normaliza»

Endometriosis: cuando el dolor «se normaliza»

endometriosis

La enfometriosis no puede reducirse a “simples cólicos”. Es una patología sistémica que puede afectar múltiples órganos. Aquel dolor insoportable que impide realizar actividades normales, no es normal y debe ser evaluado por un especialista en cirugía ginecológica avanzada.

No son “simples cólicos”; el dolor se mimetiza con dolores pélvicos, de abdomen, colon, de espalda baja y durante o después de las relaciones sexuales; con infecciones urinarias y espasmos rectales a tal punto de considerarse como “medical gaslighting”, porque muchos médicos hacen sentir a las pacientes como si estuvieran inventando o exagerando el dolor, fueran psicosomáticas, e incluso, como si estuvieran“mal de la cabeza.”

Muchas se desmayan por culpa del  dolor punzante o eléctrico que sufren, o presentan agorafobia; les da miedo a salir a la calle y que las ataque aquel dolor que no se le desea a nadie.

Así es la endometriosis; una condición ginecológica de inflamación crónica, que ocurre cuando un tejido similar al endometrio (el revestimiento del útero) crece fuera de la cavidad uterina.

Como estas células no pueden salir del cuerpo durante el periodo (como lo hacen las células del endometrio normal), se descaman y sangran provocando inflamación, cicatrices y un dolor intenso e invasivo que la mayoría de las mujeres que lo padecen, lo normalizan y lo tratan a punta de ibuprofeno y naproxeno.

Clasificación de la endometriosis

Los expertos clasifican la endometriosis generalmente por su ubicación:

  • Si está presente en los ovarios puede formar quistes llenos de “sangre vieja” llamados endometriomas; y si está en las trompas de Falopio causa obstrucciones.
  • La Endometriosis peritoneal superficial es cuando se presentan lesiones pequeñas, a veces descritas como “quemaduras” de pólvora.
  • Endometriosis infiltrante Profunda (EIP): es cuando el tejido penetra más de 5 mm bajo la superficie del peritoneo e invade órganos como el recto, la vejiga, los uréteres o el tabique rectovaginal. Puede causar que los órganos se “peguen” entre sí (adherencias).
  • En casos poco frecuentes, también se presenta de manera extra pélvica. De hecho se ha detectado tejido endometrial en los pulmones, el diafragma e incluso el cerebro.

El dolor de la endometriosis no siempre es proporcional a la cantidad de tejido fuera del útero. Una mujer con “poca” endometriosis puede sufrir dolores devastadores si el tejido está cerca de terminaciones nerviosas, mientras que otra con casos extensos podría tener síntomas leves. Asimismo, muchas describen el paroximos como una sensación de “tirantez” interna debido a las adherencias de ese tejido que pega órganos entre sí.

¿Cómo se cura?

Esa es la pregunta que se hacen 190 millones de mujeres en todo el mundo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONU Mujeres en 2026; esta cifra equivale aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva.

Desafortunadamente no existe una cura definitiva para la endometriosis, y se trata como una condición manejable a largo plazo. Pero el gran problema radica en el tiempo promedio para obtener un diagnóstico certero: entre 4 y 12 años. Así lo asegura UN News.

Otro factor preocupante es que hasta el 50% de las mujeres que presentan problemas de infertilidad padecen endometriosis, muchas veces sin saberlo hasta que intentan concebir.

Sin embargo, hay alternativas para sopesar esta enfermedad silenciada por la sociedad y el sistema médico. Las opciones incluyen:

  • Tratamiento hormonal: anticonceptivos, parches o dispositivos intrauterinos (DIU) para frenar el crecimiento del tejido y reducir el sangrado.
  • Analgésicos: medicamentos antiinflamatorios para controlar el dolor.
  • Cirugía laparoscópica: se introducen pequeñas cámaras y herramientas para escindir (cortar) las lesiones y eliminar adherencias.
  • Cambios en el estilo de vida: dietas antiinflamatorias y fisioterapia de suelo pélvico suelen ayudar significativamente a mejorar la calidad de vida.
  • Fisioterapia de suelo pélvico: para tratar el dolor muscular crónico.
  • Apoyo Psicológico: vital para manejar una enfermedad de dolor crónico.

En cuanto al diagnóstico preciso, se realizda desde un papeo de endometriosis o ultrasonido transvaginal especializado con preparación intestinal; pasando por resonancia magnética con protocolo específico para ver lesiones profundas y laparoscopia de mínima invasión que permite la confirmación visual y por biopsia.

Si tú o alguien cercano experimenta dolores menstruales que impiden realizar actividades cotidianas, es fundamental acudir con un ginecólogo especialista en endometriosis, ya que a menudo se minimiza este dolor como algo “normal”, retrasando el diagnóstico por años.

¿Endometriosis o cáncer?

endometriosis

Es común que la endometriosis se compare con el cáncer, lo cual puede generar mucha alarma. Ojo porque la endometriosis no es cáncer, es una enfermedad benigna porque sus células no se transforman en células cancerosas, pero la comparación surge principalmente es por su comportamiento biológico y su capacidad de invadir otros lugares.

Sin embargo, los médicos y científicos utilizan la analogía con el cáncer por las siguientes características compartidas:

  • Invasión de tejidos: al igual que un tumor, la endometriosis tiene la capacidad de “comerse” o infiltrarse en órganos sanos (intestinos, vejiga), alterando su funcionamiento.
  • Diseminación a distancia: aunque es poco común, puede viajar por el sistema linfático o sanguíneo a lugares lejanos como los pulmones o el diafragma, similar a como ocurre en la metástasis.
  • Angiogénesis: la endometriosis tiene la habilidad de crear sus propios vasos sanguíneos para alimentarse y seguir creciendo, un mecanismo clave en el desarrollo de tumores.
  • Resistencia a la muerte celular: las células de la endometriosis no mueren cuando deberían; son “inmortales” ante las señales normales del cuerpo, proliferando sin control fuera del útero.
  • Recurrencia: incluso después de una cirugía exitosa, la enfermedad puede volver a aparecer, requiriendo tratamientos crónicos y múltiples intervenciones, tal como sucede con algunos cánceres.
Hay que hacer especial énfasis en que la diferencia fundamental es que el cáncer es una proliferación celular descontrolada que pone en riesgo la vida a corto plazo y destruye las células del cuerpo; mientras que endometriosis, aunque causa un dolor devastador y puede dañar órganos, rara vez es mortal y sus células mantienen una estructura similar a las normales que se encuentran en el endometrio.

 Es importante recordar a todas las mujeres de la familia, amigas, colegas que no es normal que el periodo anule su capacidad de vivir, y no es normal que las relaciones sexuales se sientan como una tortura. La endometriosis no es una molestia mensual: es una patología sistémica que exige ser escuchada por la sociedad y la medicina con el mismo estruendo con el que duele.

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