
El algoritmo de Goldman Sachs ya simuló el torneo 50,000 veces y decretó al ganador. Las cartas están sobre la mesa, ahora solo falta que el balón esté de acuerdo.
No me iba a quedar con las ganas de preguntarles a los modelos predictivos de IA, como Opta; a las proyecciones de bancas de inversión internacionales, como Goldman Sachs; y a las principales casas de apuestas, cuáles son los equipos con mayores posibilidades de conquistar el Mundial. ¡El oráculo ha hablado!
¿Quién será el campeón?

Tras cruzar toda esa información, el resultado es el esperado: cinco selecciones parecen destinadas a disputarse la corona hasta el último día. La primera es España, que encabeza múltiples modelos predictivos con hasta un 26 por ciento de probabilidad de campeonato. Su principal desafío será administrar el desgaste físico de figuras como Rodri y Lamine Yamal en este nuevo formato ampliado del torneo.

Le sigue Francia, con probabilidades que oscilan entre el 14 y el 19 por ciento. Cuenta con una de las plantillas más poderosas del planeta, liderada por Kylian Mbappé, aunque su reto consiste en integrar a la nueva generación de talento, sin perder el equilibrio defensivo que caracteriza a los “Bleus”.

Ahora vámonos a Sudamérica. Argentina, actual campeona del mundo, presenta entre un 9 y un 14 por ciento de probabilidades de revalidar el título. Presume un bloque colectivo sólido y una generación de relevo motivada por cerrar con broche de oro la era de Lionel Messi en Norteamérica. Su tarea será reducir la dependencia de las genialidades individuales frente a las grandes potencias europeas.

Y cómo no incluir a Brasil, cuyas probabilidades rondan el 10 por ciento. Su capacidad ofensiva es temible y el desequilibrio por las bandas, liderado por Vinícius Jr., sigue siendo una de sus mayores fortalezas. El reto histórico de la “Canarinha” será mantener la concentración defensiva frente a rivales de primer nivel.

Volvemos al Viejo Continente para hablar de Inglaterra, con probabilidades estimadas entre el 5 y el 11 por ciento. Los “Tres Leones” cuentan con una de las generaciones ofensivas más talentosas de su historia, encabezada por Jude Bellingham y Harry Kane. Sin embargo, persisten las dudas sobre su capacidad para dar el golpe definitivo en los partidos de eliminación directa frente a las grandes potencias.
En resumen, estos son los principales favoritos al título:
España
- Probabilidad: 17 % – 26 %
- Jugadores clave: Rodri y Lamine Yamal
- Fortaleza principal: dinamismo y control absoluto del mediocampo.
Francia
- Probabilidad: 14 % – 19 %
- Jugador clave: Kylian Mbappé
- Fortaleza principal: profundidad de plantilla y jerarquía en instancias decisivas.
Argentina
- Probabilidad: 9 % – 14 %
- Jugador clave: Lionel Messi
- Fortaleza principal: solidez colectiva y gestión mental del torneo.
Brasil
- Probabilidad: 8 % – 10 %
- Jugador clave: Vinícius Jr.
- Fortaleza principal: poderío ofensivo y desequilibrio individual.
Inglaterra
- Probabilidad: 5 % – 11 %
- Jugador clave: Jude Bellingham
- Fortaleza principal: pegada notable y experiencia bajo máxima presión.
Expectativas matemáticas para la selección mexicana

Por supuesto, todos queremos ver a México sentado en la misma mesa que los gigantes del fútbol. Por eso consultamos a los estrictos modelos de IA sobre el panorama del conjunto azteca, aunque las proyecciones son cautelosas.
Por un lado, es innegable el impulso anímico y estratégico que representa para la selección estar bajo el mando de Javier Aguirre. Sin embargo, las probabilidades de conquistar el Mundial siguen siendo reducidas. Goldman Sachs estima una posibilidad del 0.8 por ciento, mientras que la supercomputadora de Opta la eleva al 1.74 por ciento, ubicando a México en el puesto número 12 del favoritismo global. Las casas de apuestas, por su parte, asignan una probabilidad implícita cercana al 1.5 por ciento (+6500).
Ahora bien, si la posibilidad de ser campeón es limitada, ¿qué tan viable es llegar a la gran final? Los modelos sitúan esa probabilidad entre el 3.4 y el 4.3 por ciento.
¿Y alcanzar las semifinales? Aquí las matemáticas son más optimistas. Los modelos y las cuotas coinciden en una probabilidad cercana al 10.2 por ciento. En otras palabras, aproximadamente una de cada diez simulaciones coloca al Tri entre los cuatro mejores equipos del torneo.
En cuanto a la fase de grupos, la probabilidad de avanzar a la ronda de los 32 mejores supera el 95 por ciento. Así que, por lo menos, hay razones para comenzar el Mundial con optimismo.
Maximizar el retorno potencial sin perder de vista las probabilidades reales
Otro hallazgo interesante es que las distintas apuestas sobre México para el Mundial 2026 se dividen claramente según su nivel de riesgo.
Apostar a que México será campeón del mundo ofrece la recompensa potencial más alta, con retornos de hasta $61,000 MXN por cada $1,000 MXN invertidos. El problema es que la probabilidad estimada ronda apenas el 1 por ciento, por lo que se trata de una apuesta altamente especulativa.
Un escenario más realista sería que México alcance la final. En ese caso, los retornos oscilarían entre $21,000 y $26,000 MXN por cada $1,000 MXN apostados, aunque requeriría una actuación histórica por encima de lo que tradicionalmente ha logrado la selección.
Sin embargo, el mercado que presenta la mejor relación entre riesgo y recompensa es el de llegar a semifinales. Una inversión de $1,000 MXN podría convertirse en $10,000 o $11,000 MXN, aprovechando factores como la localía y el contexto favorable del torneo.
Finalmente, la apuesta de menor riesgo consiste en que México gane el Grupo A. Se trata de una opción de alta probabilidad, aunque con un retorno mucho más modesto, cercano a los $1,400–$1,450 MXN por cada $1,000 MXN invertidos.
Impacto del partido de debut: México 2-0 Sudáfrica
Personalmente, creo que el partido inaugural celebrado en el Estadio Azteca cumplió con las expectativas del mercado, que otorgaba a México entre un 69 y un 71 por ciento de probabilidad de triunfo.
Los goles de Julián Quiñones, al minuto 8, y de Raúl Jiménez provocaron una reacción inmediata en las casas de apuestas.
Primero, el cambio más significativo se observó en el mercado para ganar el Grupo A. Las cuotas pasaron de -125/-130 a -220/-250, lo que implica que los analistas ahora estiman cerca de un 70 por ciento de probabilidad de que el Tri termine como líder de su sector.
Segundo, la clasificación a la ronda de 32 quedó prácticamente descontada por el mercado. Las cuotas cercanas a -1000 ofrecen poco atractivo para los apostadores debido a la alta probabilidad de que ocurra.
Tercero, las expectativas de largo plazo apenas se modificaron. La cuota para que México conquiste el Mundial pasó de aproximadamente +6500 a un rango de +5500/+6000. Esto sugiere que la victoria sobre Sudáfrica era un escenario ampliamente contemplado por los analistas y las casas de apuestas.
Qué esperar en el siguiente encuentro frente a Corea del Sur
De cara al segundo partido del Grupo A en Guadalajara, las casas de apuestas han incorporado un factor clave que podría influir significativamente en las probabilidades y en las decisiones de los apostadores.
La ausencia de César Montes representa una baja importante para el sistema defensivo de Javier Aguirre. Sin embargo, aunque México sigue siendo favorito para quedarse con los tres puntos frente a Corea del Sur, esta situación ha llevado a las casas de apuestas a ser más cautelosas al ajustar las cuotas.
Como resultado, el momio para una victoria mexicana se mantiene en niveles atractivos, ofreciendo una oportunidad interesante para quienes confían en un triunfo del Tri en Guadalajara.
Les confieso que algo me ha enseñado el fútbol: los pronósticos están hechos para equivocarse, especialmente cuando parecen demasiado lógicos. Todas estas probabilidades pueden ser burladas por un balón caprichoso o por un árbitro malintencionado.
Pero les prometo algo: si el Mundial termina desarrollándose de una forma sorprendentemente parecida a lo que aquí he proyectado, regalaré una botella de champán al que nos compruebe que tuvo la misma medición como lo establece este artículo. Y si todo sale al revés, siempre podremos hacer lo que hacen los analistas profesionales: explicar después por qué era imposible prever lo que ocurrió.

