Después de más de 50 años sin astronautas rumbo a la Luna, la NASA se prepara para escribir un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial. Artemis II será la primera misión tripulada del programa Artemis y el paso decisivo para que la humanidad vuelva a orbitar nuestro satélite natural, algo que no ocurre desde la legendaria misión Apolo 8 en 1968.
Prevista para principios de 2026, con lanzamiento anunciado a más tardar en abril de ese año, Artemis II llevará a cuatro astronautas en un viaje de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna. No se trata aún de un alunizaje, sino de una misión clave de prueba en espacio profundo que pondrá a prueba, por primera vez con tripulación, los sistemas del cohete Space Launch System (SLS) y de la cápsula Orion, los vehículos que sostendrán el futuro de la exploración lunar y marciana.
Un vuelo crucial antes de volver a pisar la Luna

El objetivo central de Artemis II es validar que humanos pueden viajar con seguridad más allá de la órbita terrestre baja. Durante el sobrevuelo lunar, la tripulación evaluará en condiciones reales el desempeño del escudo térmico de Orion, los controles ambientales, los sistemas de navegación, comunicaciones y soporte vital, así como el comportamiento del cohete SLS durante las fases críticas de la misión.
Tras rodear la Luna en una trayectoria en forma de “ocho” —muy similar a la utilizada en las misiones Apolo—, Orion regresará a la Tierra para amerizar en el océano Pacífico, replicando uno de los momentos más icónicos de la era espacial.
Este vuelo será la antesala indispensable para Artemis III, la misión que busca llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar.
La tripulación de Artemis II: experiencia y diversidad histórica

La NASA ha seleccionado a cuatro astronautas con amplia experiencia, tres estadounidenses y uno canadiense, que harán historia juntos:
- Reid Wiseman (Estados Unidos) – Comandante. Astronauta de la NASA desde 2009, veterano de la Marina estadounidense y exjefe de la Oficina de Astronautas. Voló como ingeniero de la Expedición 41 en la Estación Espacial Internacional (ISS) y realizó múltiples caminatas espaciales. Artemis II será su primera misión lunar.
- Victor Glover (Estados Unidos) – Piloto. Astronauta desde 2013, participó en la misión SpaceX Crew-1 a la ISS. Será el primer astronauta afroamericano en volar alrededor de la Luna.

- Christina Koch (Estados Unidos) – Especialista de misión. Ingeniera y astronauta con el récord femenino de vuelo espacial individual más largo: 328 días consecutivos en órbita. Protagonizó la primera caminata espacial exclusivamente femenina. Artemis II marcará su primera misión lunar.
- Jeremy Hansen (Canadá) – Especialista de misión. Astronauta de la Agencia Espacial Canadiense desde 2009. Se convertirá en el primer canadiense en viajar a la Luna, reflejando el carácter internacional del programa Artemis.
Juntos, demostrarán que Orion puede sostener la vida humana durante un viaje lunar completo, un requisito indispensable para misiones más largas y complejas.
Artemis: herencia de Apolo y mirada hacia Marte

El nombre del programa no es casual. Artemisa, diosa griega de la Luna y hermana gemela de Apolo, simboliza la continuidad entre las misiones del pasado y las del futuro. Si Apolo llevó al ser humano por primera vez a la Luna, Artemis busca establecer una presencia sostenible, abrir la puerta a la exploración de Marte y expandir la cooperación internacional en el espacio.
La misión Artemis I, lanzada el 16 de noviembre de 2022, fue un éxito rotundo: Orion orbitó la Luna durante tres semanas sin tripulación y demostró que su escudo térmico podía resistir el reingreso a velocidades extremas. Artemis II toma ahora esa base y la lleva al siguiente nivel: humanos a bordo.
Más adelante, Artemis III, actualmente planeada para mediados de 2027, buscará alunizar en el polo sur lunar. Será el primer alunizaje tripulado desde Apolo 17 en 1972 y llevará, por primera vez, a una mujer y a una persona de color a la superficie de la Luna. El programa también contempla la construcción de la estación orbital lunar Gateway y el uso de nuevos módulos de aterrizaje para establecer una futura base lunar.
Tecnología de vanguardia: el corazón de la misión

El Space Launch System (SLS) es el cohete más potente jamás construido por la NASA. En su versión Bloque 1, mide cerca de 98 metros de altura y genera un empuje incluso 15% mayor que el Saturno V del programa Apolo. Utiliza cuatro motores RS-25, heredados del Transbordador Espacial, y dos enormes propulsores sólidos de cinco segmentos. Las versiones futuras del SLS aumentarán aún más su capacidad rumbo a la Luna y Marte.
La cápsula Orion, diseñada para cuatro astronautas, es más grande y sofisticada que las cápsulas Apolo. Su escudo térmico ablativo deberá soportar temperaturas cercanas a los 2,800 °C durante el regreso a la Tierra. El módulo de servicio, construido por la Agencia Espacial Europea (ESA), proporciona propulsión, energía, aire y agua durante toda la misión.
Entre las curiosidades tecnológicas, Artemis II probará por primera vez comunicaciones ópticas por láser, capaces de transmitir datos a más de 260 megabits por segundo, además de llevar experimentos científicos y CubeSats para estudiar radiación espacial y sistemas de comunicación de largo alcance.
El comienzo de una nueva era lunar
Artemis II no solo representa un vuelo alrededor de la Luna: simboliza el regreso de la humanidad al espacio profundo, con tecnología del siglo XXI y una visión a largo plazo. Cada prueba, cada sistema evaluado y cada órbita lunar acercan a la humanidad a volver a caminar sobre la superficie lunar… y, eventualmente, a dar el siguiente gran salto hacia Marte.
Tras medio siglo de espera, el viaje está a punto de comenzar otra vez.
También puedes leer: Los corchos de champán pueden volar a 80 km/h: la ciencia detrás del “pop” más famoso del mundo



