Este acuerdo se produce en un momento de crecientes tensiones políticas, comerciales y de seguridad entre Japón y China.

Pekín reaccionó con molestia a recientes declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien advirtió que una eventual acción militar china contra Taiwán podría derivar en una intervención japonesa. 

Vale la pena recordar que, tanto Japón como Filipinas, mantienen disputas territoriales separadas con China en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional; conflictos que han escalado de forma intermitente y que podrían involucrar a Estados Unidos, aliado estratégico de ambos países asiáticos.

Un nuevo acuerdo logístico a la espera de ratificación en Japón

El nuevo acuerdo logístico, conocido como Acquisition and Cross-Servicing Agreement, deberá ser ratificado por el Parlamento japonés antes de entrar en vigor; en tanto representa el paso más reciente en una serie de pactos bilaterales destinados a profundizar la cooperación en seguridad entre Tokio y Manila.

Además de facilitar ejercicios militares conjuntos, el acuerdo permitirá una respuesta coordinada ante desastres naturales y la participación conjunta en misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, según informaron funcionarios de ambos gobiernos.

Este avance se suma al Reciprocal Access Agreement (RAA)firmado a mediados de 2024, que autoriza el despliegue de fuerzas de cualquiera de los dos países en el territorio del otro para ejercicios militares de mayor escala, incluidos entrenamientos con fuego real. Dicho acuerdo entró en vigor en septiembre.

Paralelamente, Japón y Filipinas continúan negociando un pacto adicional orientado a reforzar la protección de información militar y de defensa altamente confidencial que ambas naciones podrían intercambiar.

La firma del nuevo acuerdo tuvo lugar en Manila, donde el canciller japonés Toshimitsu Motegi rubricó el documento junto con la secretaria de Relaciones Exteriores de Filipinas, Theresa Lazaro.

Seguridad y desarrollo: los nuevos apoyos de Japón a Filipinas

Durante la ceremonia, Japón anunció también nuevos apoyos en materia de seguridad y desarrollo económico para Filipinas, entre ellos financiamiento para la construcción de refugios para embarcaciones de seguridad y la expansión del acceso a internet en provincias del sur previamente afectadas por movimientos separatistas.

Las negociaciones para este acuerdo fueron anunciadas inicialmente en abril del año pasado por el presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. y el entonces primer ministro japonés Shigeru Ishiba.

Hay que recordar que desde la llegada de Marcos al poder en 2022, los enfrentamientos entre guardacostas chinos y filipinos en el mar de China Meridional se han intensificado. Este enfoque contrasta con la política de su antecesor, Rodrigo Duterte, quien mantuvo relaciones cercanas con el presidente chino Xi Jinping.

China reclama prácticamente la totalidad del mar de China Meridional y ha reforzado su presencia naval y de guardacostas, además de construir islas artificiales con infraestructura militar para consolidar sus reivindicaciones.

Otros países como Malasia, Vietnam, Brunéi y Taiwán también están involucrados en estas disputas territoriales de larga data.

En el mar de China Oriental, China ha enviado de forma recurrente buques y aeronaves a zonas marítimas y aéreas en torno a islas reclamadas tanto por Tokio como por Pekín, lo que ha llevado a Japón a responder en ocasiones con el despliegue de aviones de combate. Estados Unidos ha advertido reiteradamente a China sobre el incremento de acciones consideradas agresivas en aguas disputadas, subrayando su compromiso con la defensa de Japón y Filipinas, dos de sus aliados más firmes en Asia.