martes 16 de abril de 2024

Cabrón, chispa y casual

Por: Eddy Warmanadas

Con p de Putin

Putin, el líder eterno; el autócrata perpetuo, «Putler», como le llaman los protestantes tras invadir Ucrania. El dictador que conserva su poder silenciando a la oposición.

El líder del régimen ruso podría ser el responsable del “repentino deceso”, o mejor dicho, del asesinato de su máximo opositor y principal adversario, Alexei Navalny de 47 años.

Navalny, el “preso de conciencia”, murió el viernes “de manera repentina”. Dicen que “se sintió mal y desfalleció.” Así no más.

Murió abandonado en la prisión paupérrima IK-3 en Siberia, en el remoto e inaccesible Círculo Polar Ártico, donde cumplía una pena de 19 años tras ser hallado culpable de “crear y financiar una organización extremista.”

¿Qué era lo que proponía Navalny para que agentes del Estado lo hubieran envenenado con un agente nervioso llamado Novichok en 2020, y hubiera tenido que ser tratado en Berlín tras caer en coma; lo hayan expuesto a agentes tóxicos en la cárcel; y haya sido atacado con un tinte verde antiséptico llamado «zelyonka» que le produjo quemaduras químicas en un ojo?

El pecado mortal de Navalny con Putin

Su pecado mortal fue convertirse en una piedra en el zapato para el Kremlin. Su pecado mortal fue luchar por la libertad, la democracia rusa, y por sus ideales; luchar contra la corrupción. Pagó con su vida la resistencia al sistema de opresión de Putin.

¡Qué ironía pensar que vivimos en un mundo en democracia en pleno siglo XXI! Según The Economist cerca de un 37% de la población mundial está gobernada por un régimen autoritario. Y Putin es parte de esa camada de dictadores que maquilla día a día una democracia falsa, postiza, artificial.

Navalny quería poner fin a la dictadura de Putin. Lo acusó de «chuparle la sangre a Rusia» a través de un estado feudal que concentra el poder en el Kremlin. Iba a ser su “peso fuerte” para las próximas elecciones que se llevarían a cabo entre el 15 y 17 de marzo de este año. Qué casualidad que Navalny haya sido condenado a morir casi un mes antes de las elecciones.

Las duras condiciones carcelarias que acabaron con la vida de Navalny

Por supuesto que las duras condiciones carcelarias a las que tenía sometido Putin a Navalny provocaron su fallecimiento. Las temperaturas en IK-3 se acercan a -40 grados centígrados en esta temporada del año. Definitivamente una tortura.

BBC Mundo relata que tenía restringidas sus visitas y muy poco acceso a su correo. Vivía en una celda en donde no entraba ni un rayo de sol. Era enviado a una celda de aislamiento penitenciado durante largas temporadas. Navalny estaba marchito, con la cabeza afeitada y vistiendo un uniforme de prisionero.

Las condiciones de estas colonias penales se asemejan a los gulags de la era soviética, los famosos campos de trabajo de Stalin donde miles de rusos perdieron la vida entre 1930 y 1950. En IK-3 las autoridades tenían el control total de Navalny sobre todos los aspectos de su vida. Qué sentido tiene vivir rodeado de los peores violadores, pedófilos y asesinos en serie para un hombre que solo quería la libertad.

Puede que Putin se haya hecho eterno en el gobierno de Rusia gracias a su gran conocimiento de la seguridad, al haber sido parte importante de la KGB y que, mal que bien, ha construido una Rusia muy fuerte, que antes no lo era.

Pero esta columna fue escrita con p de Putin. P de prepotente, de político preso por el privilegio del poder que genera polémica en la prensa por su personalidad, peculado, y prevaricato. P de Putin perseguidor político que promueve la polarización y la pena de muerte contra quienes protestan y piensan en el poder popular, participativo y progresista.

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