Cabrón, chispa y casual

Por: Eddy Warman
Columna de opinión:

Cabrón, chispa y casual

Por: Eddy Warman
Columna de opinión:

Cabrón, chispa y casual

Por: Eddy Warman
Imagínate: tienes una noche de romance y, cuando estás ‘a punto’ de… resulta que tienes una enfermedad sexual

Imagínate: tienes una noche de romance y, cuando estás ‘a punto’ de… resulta que tienes una enfermedad sexual

enfermedad

Antes de comenzar a escribir sobre este tema, quise leer los comentarios en las redes sociales.

Van desde: “bien, pero me da risa que todos se creen ‘sanitos’ y jamás van a aceptar que también podrían ser ellos los que tienen enfermedades, y aquí entra la separación y el tabú de creer que ‘a mí jamás me va a pasar’”; pasando por: “necesito uno de esos, solo espero que sean avalados por la OMS y la Secretaría de Salud”; o “ahora en el condón tengo mi prueba de enfermedades de transmisión sexual”; hasta preguntas como: “¿cambia de color si cualquiera de los dos tiene alguna enfermedad o es solo para saber si la mujer la tiene?”.

¿Ya saben de qué les voy a hablar? De condones con moléculas o anticuerpos integrados al látex mediante una capa fina, capaces de advertir si estás expuesto (¿o expuesta?) a enfermedades de transmisión sexual.

A ver si entiendo: estás en tu cama, feliz, teniendo relaciones sexuales, y de repente el condón comienza a reaccionar y a cambiar de colores como las luces de un antro; mejor aún: tienes tu propio semáforo allá abajo. Si llegase a suceder eso en plena noche de pasión, seguramente será “un colorido post-sexo” que poco o nada querrás ver, porque cada color da positivo a un patógeno y detecta infecciones: verde para clamidia, amarillo para herpes, morado para virus del papiloma humano (VPH) y azul para sífilis.

A propósito me recuerda a cuando se puso de moda echar un químico en las albercas o piscinas y cuando alguien hacía pipí se hacía un círculo alrededor de esa persona. ¡Todo el mundo se daba cuenta de que se había hecho pipí y era tan bochornoso que lo tuvieron que dejar de usar!

Me pasó varias veces en Acapulco, en el beach club y en un famoso hotel donde lo ponían y el quemón era tremendo para quien se había hecho. Valga aclarar que yo iba al baño, ¡soy muy educado y muy decente!

Además de que tienes una ETS, tu condón va a cambiar de color

Sé que suena a broma, pero no. Un equipo de tres británicos, estudiantes de la Isaac Newton Academy de Inglaterra, creó el prototipo, es decir, no es un producto terminado que consigas en los estantes de Farmacia San Pablo.

Fue un reto de diseño enfocado en salud pública que pone énfasis en la accesibilidad, porque avisa inmediatamente, en lugar de depender de la prueba que se realiza días después del contacto.

Leyendo más sobre el tema en Time, encontré que se inspiraron en las pruebas tipo ELISA, esas que usan en algunos tests médicos y de VIH, donde una reacción química genera cambios de color.

Puede que sea un prototipo aún, pero lo interesante del caso es que, durante pruebas controladas, el material sí mostró cambios de color en segundos al detectar clamidia, por ejemplo.

Al obtener resultados positivos, el siguiente paso fue evaluar numerosas muestras para medir la rapidez de respuesta, la visibilidad del cambio y su resistencia; y el resultado también fue positivo, lo que nos hace pensar que los “condones psicodélicos” sí pueden ser una herramienta potencial de detección temprana de ETS, que ayudaría a disminuir contagios al generar una alerta inmediata: “pi, pi, pi, pi”, “BEEP BEEP BEEP”.

Bien por los condones que en algún momento pueden parecer vómito de crayolas, pero creo que aún continúa habiendo un vacío. El prototipo no especifica si detecta enfermedades en el usuario, en su pareja, en ambos o si puede diferenciar entre ellos.

Bueno, ¿y si alguna de las parejas tiene múltiples ETS? ¿El condón va a comenzar a brillar como una bola de disco? ¡Me imagino la reacción de una persona al ver el cambio de color, peor aún si el pobre es daltónico!

Y en el caso del herpes (tanto oral como genital), que no tiene una cura definitiva que elimine el virus del cuerpo porque, una vez que la persona se infecta, permanece “dormido” en el sistema nervioso y puede activarse en ciertos momentos, ¿será que la persona quiere enterarse de esta manera? Y si alguien tiene gonorrea, ¿cuál será su color? Porque, por ahora, no hay.

Lo que comenzó como una “maratón horizontal” puede terminar en tragedia. Imaginen a las pobres parejas observando el condón psicodélico mata pasiones convertirse en arcoíris y acudiendo a ChatGPT o a un manual de instrucciones para ver de qué enfermedad se han salvado o cuál padecen. Definitivamente, sería una excusa más para colgar en el llavero de las infinitas razones por las cuales es mejor ni usar Tinder, ni dormir con quien conociste en el bar.

 

Suscríbete a nuestra lista de envíos
Recibe en tu casilla de correo las últimas noticias y novedades de nuestro portal.

Comparte esta noticia

Artículos relacionados

¡Te invito a suscribirte a mi Newsletter!

Recibe noticias y artículos exclusivos sobre todo lo que te interesa: tecnología, estilo de vida, ciencia, automovilismo, vinos, y por supuesto, ¡gastronomía deliciosa!